La bandera que fue testigo de la historia
Hay objetos que son mucho más que objetos. Conservan en sus tejidos, en sus bordados y en sus símbolos la memoria de una ciudad entera.
El Pendón Real de Ceuta es uno de ellos.
Su historia está ligada a Portugal, a los Austrias, a Felipe II, a la transformación política de Ceuta y a algunos de los acontecimientos más importantes de la ciudad. Su significado se entiende especialmente bien en septiembre de 1580, cuando Ceuta reconoció a Felipe II como rey de Portugal.
CEUTA Y LA CORONA PORTUGUESA
Desde la conquista portuguesa de 1415, Ceuta permaneció bajo dominio portugués durante más de dos siglos.
Cuando en 1578 murió el rey Sebastián de Portugal en la batalla de Alcazarquivir y posteriormente falleció el cardenal Enrique, se abrió una crisis sucesoria que terminó llevando al trono portugués a Felipe II de España, que pasó a ser Felipe I de Portugal.
Ceuta, que era entonces una ciudad portuguesa, tuvo que reconocer al nuevo monarca.
Y para aquella ceremonia llegó a la ciudad una enseña destinada a convertirse en uno de sus grandes símbolos históricos.
SEPTIEMBRE DE 1580: EL DÍA DEL JURAMENTO
El 7 de septiembre de 1580, el corregidor de Gibraltar, Antonio Felices de Ureta, llegó a Ceuta enviado en nombre del nuevo monarca.
El capitán de la ciudad era entonces Leonis Pereira.
La ceremonia comenzó con el juramento de fidelidad de las autoridades ceutíes. Posteriormente se acudió a la iglesia de la Santísima Trinidad, donde se encontraban el Pendón y el Estandarte Reales.
El estandarte fue llevado hasta la plaza.
Allí Leonis Pereira proclamó:
«Real, real por el rey católico don Felipe de Portugal nuestro señor».
La proclamación fue seguida por salvas de artillería y por un recorrido del estandarte por las calles de la ciudad. Después regresó a la iglesia, donde el obispo y el cabildo realizaron también el correspondiente juramento.
Al día siguiente, 8 de septiembre, se repitió la ceremonia, con misa solemne, sermón y una nueva procesión con el estandarte.
El propio Antonio Felices informó posteriormente a Felipe II de lo ocurrido. En su carta de 12 de septiembre de 1580, conservada en el Archivo General de Simancas, resumió el acontecimiento con una frase extraordinariamente significativa:
«Tomé pacíficamente la posesión de esta ciudad».
NO FUE UNA CONQUISTA DE CEUTA
Este detalle es importante.
En ocasiones se dice que Felipe II «conquistó» Ceuta en 1580. Históricamente, esto no es correcto.
Ceuta ya era portuguesa desde 1415.
Lo que ocurrió en 1580 fue un cambio de soberanía dentro de la propia monarquía portuguesa, provocado por la sucesión al trono de Portugal.
De hecho, Ceuta continuó siendo jurídicamente una ciudad portuguesa dentro de la Monarquía Hispánica hasta 1656, cuando pasó a la Corona de Castilla.
UN ESTANDARTE CON DOS HISTORIAS
Una de las características más extraordinarias del Pendón Real es su carácter hispano-portugués.
La tradición histórica señala que el estandarte utilizado en 1580 llevaba las armas de España en una cara y las de Portugal en la otra, reflejando la unión de ambas coronas bajo Felipe II.
Por eso la pieza tiene un enorme valor simbólico.
No representa únicamente a España.
Tampoco representa únicamente a Portugal.
Representa un momento concreto en el que ambas realidades dinásticas quedaron reunidas bajo un mismo monarca.
LAS ARMAS DE PORTUGAL
La heráldica portuguesa constituye uno de los elementos fundamentales de la pieza.
En ella aparecen las famosas quinas portuguesas, los cinco escudetes azules que forman una cruz y que contienen los tradicionales bezantes.
También aparece la bordura con los castillos.
Estos elementos permiten comprender la profunda raíz portuguesa de la historia de Ceuta.
LA HUELLA DE FELIPE II
En la otra cara aparecen las armas correspondientes a la Monarquía de Felipe II.
El resultado es una enseña excepcional: dos tradiciones heráldicas reunidas en un mismo objeto.
El Instituto de Estudios Ceutíes destaca precisamente que Felipe II, como rey de Portugal, envió a Ceuta el Pendón Real con las armas de España y Portugal.
DEL CONVENTO AL AYUNTAMIENTO
Durante siglos el Pendón permaneció vinculado a instituciones religiosas.
La documentación histórica relaciona su custodia con el antiguo convento de la Santísima Trinidad.
Con la desaparición de las instituciones religiosas que lo custodiaban, el Ayuntamiento terminó haciéndose cargo de la pieza.
Así comenzó su etapa como patrimonio municipal.
BERTUCHI Y LA RESTAURACIÓN DE 1922
Uno de los capítulos más interesantes de su historia ocurrió muchos siglos después.
En 1922, el Ayuntamiento acordó restaurar la antigua enseña.
El encargado del trabajo fue Mariano Bertuchi, uno de los artistas más importantes relacionados con la Ceuta de la primera mitad del siglo XX.
La restauración concluyó el 27 de octubre de 1922.
Durante aquellos trabajos apareció una sorpresa.
Bajo una de las representaciones existentes se descubrieron restos de una antigua decoración relacionada con las armas portuguesas.
El hallazgo permitió comprobar que la pieza conservaba bajo sus restauraciones posteriores auténticas huellas de su pasado luso.
Bertuchi intervino sobre la enseña y parte de la decoración quedó adaptada a la representación del escudo de Ceuta.
Por ello, cuando hoy contemplamos el Pendón, no estamos viendo simplemente una pieza del año 1580 intacta.
Estamos viendo una pieza histórica que ha sido restaurada y transformada a lo largo de los siglos.
UN SÍMBOLO QUE SOBREVIVIÓ A LOS SIGLOS
El Pendón Real fue utilizado posteriormente en diferentes ceremonias de proclamación y actos solemnes.
Cuando se producía la proclamación de un nuevo monarca, la tradición de tremolar el Pendón Real convertía la enseña en protagonista del acto.
Era una manera de anunciar públicamente que la ciudad reconocía al nuevo soberano.
EL PENDÓN EN LA ACTUALIDAD
Hoy el original forma parte del patrimonio histórico de Ceuta y se conserva en el Palacio de la Asamblea.
Por su extraordinaria antigüedad y fragilidad, se procura evitar su exposición a situaciones que puedan deteriorarlo.
Para determinadas ceremonias se utiliza una reproducción.
Y así, siglos después, la imagen del Pendón continúa formando parte del ceremonial de la ciudad.
UNA BANDERA QUE CUENTA LA HISTORIA DE CEUTA
Quizá esa sea la mejor manera de entenderlo.
El Pendón Real no es simplemente una bandera antigua.
Es un testigo de diferentes Ceutas:
La Ceuta portuguesa de 1415.
La Ceuta que en 1580 juró fidelidad a Felipe II.
La Ceuta portuguesa integrada en la Monarquía Hispánica.
La Ceuta que permaneció fiel a Felipe IV cuando Portugal se separó en 1640.
La Ceuta incorporada posteriormente a la Corona española.
Y finalmente, la Ceuta contemporánea que conserva aquel objeto como parte fundamental de su patrimonio.
Entre sus telas y sus escudos permanece, literalmente, una parte de la memoria de la ciudad.
El Pendón Real es una de las pocas piezas que permiten contemplar físicamente el momento en que la historia portuguesa y la historia española de Ceuta quedaron unidas bajo una misma Corona.
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