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José García Aldave...ceuta

 José García Aldave (Caracas, Venezuela, 1 de agosto de 1845 - Madrid, España, 28 de abril de 1914) fue un militar español, destacado en las guerras de Cuba y Marruecos.1

Historia[editar]

En 1861 ingresó en la Academia Especial del Cuerpo de Ingenieros. En 1865 ingresó en la Academia del Estado Mayor. En 1868 fue nombrado teniente de Infantería. En 1870 fue nombrado teniente del Estado Mayor. En 1871 ascendió a capitán. Se casó con María Belén Mancebo.1​ De este matrimonio nació, en 1876, José García-Aldave Mancebo, que también fue militar.

En 1872 llegó como militar a Cuba durante la Guerra de los Diez Años. Después del combate de Zarzal del 4 de junio de 1873 fue nombrado comandante. En junio de 1875 pasó a Santiago de Cuba como jefe de Estado Mayor. Tras la guerra, en 1878, fue nombrado coronel y destinado a la Comandancia General. Entre 1879 y 1880 combatió también en la llamada Guerra Chiquita.1

En 1881 pasó a Madrid, al Depósito de Guerra, que era el archivo del Estado Mayor. En 1882 fue nombrado jefe de Estado Mayor de la Capitanía General de Galicia. En 1883 pasó a la Capitanía General de La Habana, donde estuvo ocho años y donde ascendió a comandante por antigüedad. En 1891 combatió el bandolerismo en las provincias de La HabanaMatanzas y Pinar del Río, logrando reducir grandemente este problema.1

Por motivos de salud, regresó a la península en junio de 1892. En 1893 regresó a Cuba, encargándose de servicios topográficos. Pasado el tiempo obligatorio en Ultramar, regreso a la península a finales de ese año.1​ El 28 de diciembre de 1893 en nombrado Ayudante de Campo del Comandante en Jefe del Sexto Cuerpo de Ejército.2

En 1895, por la Guerra de la Independencia Cubana, regresó a la isla. Tras destacarse en combate en el poblado de las Delicias el 27 de agosto de 1897 fue nombrado general de división. Tras este conflicto y la Guerra Hispano-Estadounidense de 1898 organizó el regreso de las tropas a España hasta que regresó a Madrid en 1899. En el 1900 fue designado gobernador militar de Valencia y, en 1891, gobernador militar de Murcia y Cartagena.1

En 1907 fue nombrado gobernador militar de Ceuta. Tras los acuerdos de España y Francia acerca de Marruecos en la Conferencia de Algeciras, conquistó territorios de la región de Tetuán por lo que el gobierno de José Canalejas le nombró teniente general.1​ En 1912 cesó en el cargo y se trasladó a un cuartel en Madrid. En 1913 fue designado como capitán general de la 3.ª Región Militar en Valencia.1​ En 1914 fue nombrado comandante general del Cuerpo y Cuartel de Inválidos.1​ En 1913 Alfonso XIII le concedió el título de marqués de Guelaya, por su labor el norte de África, pero el título finalmente no tuvo efectividad.1

 Wikipedia



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Inauguracion del monumento a Gonzalez Tablas

foto Ceuta blanco y negro

La inauguración de la estatua al teniente coronel Santiago González-Tablas en Ceuta esconde una historia fascinante que mezcla heroísmo militar, tensiones políticas y un limbo artístico de varios años.

El monumento que hoy se puede ver en la calle Edrissis (en pleno Paseo de las Palmeras) es un homenaje al emblemático jefe de las Fuerzas Regulares de Ceuta, héroe de la batalla de Tazarut (Guerra del Rif), quien falleció en mayo de 1922 por las heridas sufridas en combate.

Aunque la estatua se planificó con rapidez tras la muerte del militar, su inauguración oficial se retrasó más de una década debido a los vaivenes políticos de la época.

  • La iniciativa (1929): El fundador de la Legión, Millán-Astray, organizó una suscripción nacional para recaudar fondos. La respuesta fue un éxito masivo y se le encargó la obra al reconocido escultor natural de Hervás (Cáceres),

  • Enrique Pérez Comendador.

  • El olvido en un almacén (1931): Pérez Comendador terminó la imponente escultura de mármol blanco en 1931. Sin embargo, en abril de ese año se proclamó la Segunda República Española. Con el cambio de Gobierno, los nuevos responsables del Ministerio de la Guerra no quisieron hacerse cargo de un monumento de corte militar promovido durante la dictadura de Primo de Rivera. El propio escultor llegó a quejarse en el diario ABC diciendo: «No puedo venderla, ni regalarla, ni destruirla, porque no es mía... ¡Y nadie la quiere!».

  • El día clave: 8 de agosto de 1935: Tras pasar cuatro años guardada, la familia del militar y el empuje de la ciudad consiguieron reactivar el proyecto. La estatua fue finalmente inaugurada en una jornada histórica para Ceuta. Curiosamente, el acto fue presidido por el alcalde republicano Víctori Goñalons y el Alto Comisario de España en Marruecos, Manuel Rico Avelló, demostrando el profundo respeto que la figura del teniente coronel infundía por encima de las ideologías.

 En la presidencia del acto oficial de 1935 estuvieron en primera línea las dos hijas de González-Tablas: Carmen y Victoria Eugenia.


La estatua muestra al militar de pie, con el uniforme de Regulares, su capa característica y apoyado sobre su sable, esculpido con un estilo sobrio y heroico.

Cada 13 de mayo (aniversario de su muerte), el Grupo de Regulares de Ceuta nº 54 organiza un solemne e imponente homenaje frente a este monumento. Los soldados entonan el himno del cuerpo, colocan una corona de flores a los pies del pedestal y realizan un desfile militar en su memoria, un ritual que sigue congregando a los ceutíes año tras año.

autor:ceutaysus7montes



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Ceuta, cuartel de artillería, entrada


 

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Grupo de Artillería Antiaérea Ligera número VI... GAAAL VI


El Grupo de Artillería Antiaérea Ligera número VI (GAAAL VI), está ubicado en Ceuta, en la parte más al Este de la Península ceutí.
Como Artillería Antiaérea que es, domina una de las cotas más altas de Ceuta: el Monte Hacho, con una Altura de 200 metros sobre el nivel del mar.
Este monte, que ocupa el extremo oriental de la Plaza, recibe su nombre de la función de atalaya u observatorio marítimo y terrestre, que desempeñó desde la más remota antigüedad. Cualquier rincón de este monte, es un lugar privilegiado para observar aves migratorias o cetáceos.
La misión del GAAAL VI es, básicamente, garantizar la seguridad del espacio aéreo del estrecho más cercano a Ceuta, así como la seguridad aérea del interior de la zona.
La Unidad está rodeada por unas murallas de tipo medieval, que junto con su localización, la hacen uno de los sitios más interesantes de la ciudad. Para saber más sobre las murallas de la Fortaleza Militar, PULSE AQUÍ.
Efectivamente, al igual que sucedió en toda la costa meridional de la Península Ibérica, cuando los vigías descubrían algún navío enemigo aproximándose a la Plaza, lanzaban una o varias teas encendidas (según el número de barcos) para avisar y prevenir a la guarnición Ceutí.
Tea, facho o hacho, son palabras romances que derivan del latín FAX, dicho vocablo, asimismo, significa “sitio elevado cerca de la costa”.
El Monte Hacho. Dadas las características de la historia ceutí es evidente la importancia estratégica que ha marcado todo su denso pasado. El monte Hacho, de 204 metros de altitud, desde el que se domina una enorme superficie de tierra y de mar, constituye en si mismo un fortín natural sobre el que se asientan los Fuertes de Hacho y el de la Punta del Desnarigado, en recuerdo a un famoso y cruento pirata berberisco, convertido este en Museo Militar. El monte esta conformado por siete colinas lo que dio lugar a su antiguo nombre de Heptápolis. En una de ellas llamada La Farola se asienta el faro y en la cumbre se encuentra la ermita de San Antonio, destino de romerías populares, y el mirador que lleva su nombre. Debido a su exclusiva utilización militar se ha conservado la riqueza botánica autóctona que se puede contemplar en el Parque de San Amaro.....fuente: ejercito.mde.es
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15 de noviembre de 1859. Primer despliegue de efectivos en Ceuta con ocasión de la Guerra de África


FUENTE GUARDIA CIVIL

 El 15 de noviembre de 1859, quince años después de la fundación del Cuerpo, se desplegó la Guardia Civil en Ceuta. El objetivo del traslado era prestar el denominado servicio de campaña o Policía Militar en las fuerzas expedicionarias españolas que allí se proyectaron con ocasión de la denominada Guerra de África, regresando a la península una vez finalizada.


El gobierno quiso proteger estas plazas y ordenó, como primera medida, la construcción de algunas fortificaciones alrededor de la plaza de Ceuta. Las obras dieron comienzo en agosto de 1859, pero los residentes entendieron que aquel campo había sido cedido para pastoreo, sin derecho a edificar en él, y la tribu Ayera destruyó las fortificaciones, derribó los hitos de la línea divisoria y escarneció el escudo de España.


A raíz de los hechos, el Gobierno español solicitó del sultán de Marruecos Muhammad IV un castigo para los culpables, pero su actitud remisa al respecto fue escusa suficiente para iniciar las hostilidades. Así, con la aprobación de las Cortes Generales y el beneplácito de Francia y Gran Bretaña, potencias con intereses territoriales en la región, España declaró formalmente la guerra al Sultanato de Marruecos el 22 de octubre de 1859. El conflicto se enmarcó en la política exterior intervencionista del Gobierno del general Leopoldo O´Donnell, que se extendió de 1858 a 1863 al frente del partido de la Unión Liberal.


Decidida la intervención en el norte de África, se movilizaron, en aquel otoño de 1859, 3 cuerpos de Ejército, además de una división de Caballería y otra de reserva. Inicialmente, la Guardia Civil desplegó en África 36 efectivos de Infantería y 25 de Caballería, al mando de un segundo capitán y 2 tenientes, a los que se unieron más tarde otros guardias de Infantería y de Caballería, con sus correspondientes oficiales. Desplegaron entre septiembre y octubre de 1859 un total de 158 guardias civiles.



Fuerte del príncipe Alfonso, utilizada posteriormente como Casa Cuartel de la Guardia Civil (Ceuta, 1989). Fuente: Centro de Fotografía Histórica de la Guardia Civil.

https://web.guardiacivil.es/va/destacados/efemerides/15-de-noviembre-de-1859.-Primer-despliegue-de-efectivos-en-Ceuta-con-ocasion-de-la-Guerra-de-Africa/

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Cuartel de intendencia CEUTA


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¿Quién fue el Legionario Rafael Ríos Moya?



 

 Rafael fue un chico Tarifeño de 20 años de edad, de oficio marinero, nació el 1 de Julio de 1900.

Nadie sabe quién o qué pudo empujar a Rafael, un chico de 20 años, a alistarse al Tercio en aquellos difíciles y duros años de su fundación, pero todos podemos suponer que sería el ansia de aventura de un chico de su edad, la falta de trabajo, las necesidades de aquellos años o simplemente el no haber conocido a su padre.

Rafael entró en la Legión el día 29 de septiembre de 1920 del Banderín de Ceuta por tiempo de 4 años, donde fue enganchado para servir en el Tercio de Extranjeros, fue dado de alta en la expresada fecha, destinándosele a la Compañía de Depósito en la Posición García Aldave donde quedó de instrucción.

El 7 de octubre al organizarse la 1ª Bandera, fue destinado a la 1ª Compañía de la misma, saliendo el mismo día para Ceuta, donde continuó la instrucción y guarnición.

El 17 del mismo mes, marchó a Dar Riffien y quedo destacado, habiendo prestado juramento de fidelidad a la Bandera el 31 del referido mes en el campo de Tarajal.

El 3 de noviembre, salió para Uad Lau, pernoctando el mismo día en el Rincón de M´Dik, el 4 en Beni Madan y el 5 en Emsá, llegando el 6 del mismo mes a su destino, donde quedó destacado.

El 18 de abril, salió formando parte de la columna mandada por el Coronel de la Mehal-la Jalifiana D. Alberto Castro Girona para Kassera, cuya posición fue ocupada, continuando hasta Targa, donde se estableció una nueva posición en la que pernoctó, saliendo el día 19 para Tiguisas, ocupando dicha posición en la que continuó hasta el día 25 que regresó a Uad Lau, donde permaneció hasta el 30 del referido Abril, que formando parte de la columna antes mencionada salió para Dar Garroba continuando la marcha a Tagsut, donde llegó el mismo día, vivaqueando.

El 1º de mayo salió con la citada columna en dirección a Arós, continuando la marcha a Xauen, llegando el mismo día, donde permaneció hasta el 4, que salió con su Bandera, formando parte de la columna mandada por el Excmo. Sr. General D. José Sanjurjo, estableciendo un blocao en la cordillera Gansing, sosteniendo fuego con el enemigo al implantar otra posición en una colina próxima, regresando el mismo día a Xauen, saliendo nuevamente el día 5 con la misma columna, tomando parte en la operación que dio por resultado la toma de Miskrel-la y la del Blocao Amarag, regresando el mismo día a Xauen, habiendo asistido los días 8, 9 y 11 del referido mayo a la toma de los blocaos denominados «del Río» números 1 y 2 y Mura Tahar, respectivamente.

El 24 de junio marchó con su Bandera para Zoco el Arbaa y el 25 salió formando parte de la columna mandada por el Excmo. Sr. General Sanjurjo, llegando a la altura de la kabila de Beni Said, donde se implantó la posición denominada Har-el-Gaba, retirándose la columna y quedando destacado con su Compañía en dicha posición, que ha sido atacada por el enemigo con el que sostuvo fuego, obligándole a retirarse.

El 26 salió con la columna antes mencionada con dirección a Beni Arós, implantándose una posición y el mismo día regreso a Zoco el Arbaa.

El 29 del referido junio y con la antedicha columna salió hacia Beni Aros y al llegar a dicho punto sostuvo nutrido fuego con el enemigo emboscado a corta distancia, dispersándolo y causándole numerosas bajas, regresando el mismo día a Zoco el Arbaa.

El 1 de Julio salió para Ben Karrich, el 2 para el Fondak de Ain Yedida, el 3 para Zoco Telatza y el 5 para Kudia Amarás.

El 6 con la columna del Teniente Coronel D. Gregorio Benito, ocupó las lomas inmediatas al Blocao Trías, sosteniendo violento fuego con el enemigo, asistiendo los días 11, 16 y 20 con la columna del Excmo. Sr. General D. Enrique Marzo Balaguer a la toma de K´Rajja y Bab-el-Sorch; Zoco el Jemis y a la rectificación de las posiciones de Zoco el Jemis.

El 22 salió para el Fondak de Ain Yedida y el 23 para Ceuta, embarcando seguidamente con su Bandera y la 2ª a las órdenes del Teniente Coronel Primer Jefe, a bordo del vapor «Ciudad de Cádiz» para Melilla, a donde llegó el 24, acampando en el Hipódromo.

El 25 asistió con la columna del General Sanjurjo, a la toma de Ait Aixa habiendo salido con dicha columna hacia Nador, los días 28, 29 y 30 de Julio, sosteniendo fuego con el enemigo.

El 2 de septiembre se trasladó con su Compañía a Sidi Hamed-el-Hach, donde quedó de servicio de campaña, habiendo sido bombardeada dicha posición por el enemigo los días 5, 7 y 11 de Septiembre, marchando el 15 a La Granja.

Los días 17 y 23 del referido septiembre asistió con la columna del Excmo. Sr. General D. José Sanjurjo a la ocupación de Nador y Monte Tauima respectivamente.

El día 4 de octubre, formando parte de la Columna del referido General D. José Sanjurjo, asistió a la operación para la ocupación de Sebt y Ulad Dau sosteniendo fuego con el enemigo, resultando herido, por cuyo motivo ingreso en el Hospital de la Cruz Roja de Melilla en el cual falleció a las 20 horas del día 5 del propio mes a consecuencia de las heridas sufridas el día anterior.

El 2 de septiembre de 1922, el Ayuntamiento de Tarifa, bajo la presidencia accidental de Benito Flores rotulaba con carácter honorífico, la pequeña calle que discurre desde la plaza Menéndez Arango a la calle Guzmán el Bueno, como del Legionario Rafael Ríos Moya, antes calle Corta.

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EL BIUTZ CEUTA 1916


Cabo D. Mariano Fernández Cendejas: Fuerzas Regulares Indígenas(Regulares).
Héroe en el combate del Biutz (Ceuta)en 1916.
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CEUTA.-DESFILE MILITAR EL 1º DE ABRIL DE 1940

FOTO GUERRERO
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España. Ceuta (Norte de África). Cañones Krupp de 26 centímetros, destinados a la fortificaciones de la plaza


 

15 de septiembre de 1884.

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JURA DE BANDERA EN CEUTA 1921







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COMANDANTE DE REGULARES DE CEUTA

GUERRA CIVIL ESPAÑOLA,FOTOGRAFIA COMANDANTE DE REGULARES DE CEUTA CON NIÑA Y COCHE ANTIGUO.1937
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EJERCITO ESPAÑOL. REGULARES

http://forodeculturadedefensa.blogspot.com.es/
Formaron parte de la punta de lanza desde los comienzos, convirtiéndose muy pronto en un cuerpo de élite del Ejército Español y en toda una leyenda… Y es que, al lado de la Legión, como fuerza de vanguardia y de choque los Regulares escribieron con letras de sangre y oro una gloriosa página en la Historia Militare española: 56 Laureadas les fueron concedidas[8]… Por no hablar de las 188 Medallas Militares Individuales, que se dice pronto.
Por Real Orden Circular de 30 de Junio de 1911, firmada por el Ministro de la Guerra, Teniente. General Don Agustín Luque y Coca, se crea en el Ejército Español: Un Batallón de Infantería, con cuatro compañías y un escuadrón de Caballería indígenas, dependientes de la Comandancia General de Melilla. Dichas Fuerzas estarán al mando de un teniente coronel de una cualquiera de las Armas combatientes. En su parte expositiva la citada Real Orden dispone en su tenor literal: “Excmo. Sr.: La extensión de los territorios del Rif ocupados actualmente por nuestras tropas, exige el mantenimiento de ellas de un núcleo importante de fuerzas capaz de asegurar la tranquilidad del territorio y el desarrollo, a su amparo, del comercio y demás fuentes de riqueza del país. Sometidos a nuestra influencia los habitantes de las cábilas ocupadas como consecuencia de la última campaña, parece llegado el momento de ir creando tropas nutridas con los elementos indígenas afectos a España, que sirvan de núcleo para la organización de unas Fuerzas Indígenas de Regulares, con cohesión y disciplina y capaces de cooperar en las operaciones tácticas con las tropas del Ejército. Los brillantes y positivos resultados obtenidos por otras naciones mediante la organización y empleo de estas tropas, y los excelentes servicios prestados hasta ahora por las fuerzas indígenas organizadas en Melilla, con carácter de ensayo, aconsejan preservar con firmeza, aunque con la prudencia que las circunstancias exigen, el paulatino desarrollo de estas fuerzas, conservando las actuales su carácter de policía militar y auxiliares del ejército, creando nuevas unidades que puedan, por su organización, constituir la base, y en su día, la parte principal del ejército de nuestras posesiones y territorios ocupados por nuestras tropas en el continente africano”.
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¿Se puede modificar o falsear la Historia?. Carlos Espresati de la Vega es el Primer Caballero Legionario




Carlos San Miguel Espresati

 A lo que indico en el título del artículo, desgraciadamente debo indicar que sí, sí es posible. En cuanto a si se trata de un error, negligencia u otro calificativo lo dejo al criterio del lector.

Pero, siendo esto importante, para mí lo es más el cómo se subsanan sus consecuencias, como posteriormente relataré.

Antes que nada, quiero anticipar que no soy articulista, aunque soy lector asiduo de ellos. Espero no analicen estas letras buscando una perfección que no van a encontrar.

Tampoco soy historiador y valoro su labor investigadora, la inmensa mayoría de las veces realizada de un modo óptimo. Por último, tampoco formo parte de los Cuerpos de Defensa del

Estado. En este último aspecto, me defino como pacifista racional. Del mismo modo que no me gustan las enfermedades, pero existen, por lo que valoro la labor investigadora; lo mismo me ocurre con

los conflictos bélicos y las Fuerzas Armadas. En el caso en concreto de La Legión, mi agradecimiento a los jefes, mandos, tropa y, sobre todo, historiadores militares actuales pues gracias a ellos ha

salido de nuevo a la luz el dato de nuestro familiar. Aunque no tengo la fortuna de conocer personalmente a muchos de ellos, sé quienes son y quiero mostrarles también mi reconocimiento. Gran parte

del mérito es suyo aunque, como es natural, el protagonista es nuestro tío-abuelo. A los que no conozcan este Cuerpo, permítanme un consejo: sea cual sea su forma de pensar, acérquense a

entenderlos. Eso sí, con cuidado porque corren riesgo de ser “envenenados” con sus principios y su forma de actuar. Se lo dice alguien que “sufre” de ese “veneno”. Todo dicho con el mayor afecto.

Me consta que ellos acuden donde se lo solicitan, ya va siendo hora de que nosotros tomemos la iniciativa acercándonos. Se sorprenderán. Son un patrimonio de todos los españoles.

Una vez realizado este preámbulo, paso a relatar los hechos “resumidos” que han dado lugar a que tome la iniciativa de realizar este escrito:

Desde pequeño, por diversas circunstancias, he tenido conocimiento de un familiar muy valiente y muy bien parecido que se alistó a La Legión. Mi madre contaba que, además, siempre

“iba por la Ley”. Su modo de decir que era recto, muy recto y que no era ningún hombre de “mala vida”. También oía comentarios de que fue el primero en alistarse. Pasó a ser mi héroe de la familia.

Con la aparición de Internet, buscaba información infructuosamente. Sin embargo, sí leía algunas noticias acerca de la celebración de los aniversarios de La Legión para lo que tomaban

como referencia el día en que se alistó el primer Caballero Legionario, Marcelo Villeval Gaitán. Daba credibilidad, como no podía ser de otra forma, a los datos históricos, en detrimento de otras

fuentes, incluida las familiares. Sin embargo, había información de su perfil que me recordaba a lo oído de mi tío-abuelo.

La situación dio un giro insospechado al leer un artículo en “El Español”, el cuatro de octubre de 2020, titulado “La historia olvidada del primer legionario, el ceutí Carlos Espresati,

contada por sus descendientes”, donde entrevistaban a familiares, también sobrinos-nietos (él estaba soltero cuando falleció). En esas mismas fechas también se hicieron eco en “EL Faro de Ceuta”,

“El Pueblo de Ceuta”, etc.

Posteriormente, contacté con el director y el productor del documental “La Legión, el origen” de la RTVCE (televisión de Ceuta), Gabriel León y Salvador Jaramillo, altavoces del

hallazgo y gracias a los cuales me di cuenta de la dimensión del personaje de nuestro tío-abuelo, de su impresionante historial militar. Lo que me habían contado en la familia se confirmaba y

ampliaba. Estuvimos charlando acerca de las peripecias habidas durante su estudio y rodaje, y cómo se dieron una serie de circunstancias, históricas y actuales, que nos unían a las tres familias. En esos

momentos sentí, o más bien creo que sentimos los tres, como si se estuviera reivindicando él mismo. ¿Conocen ustedes muchos héroes que hayan ganado batallas después de su muerte física?. Pues el

mío, sí. Por cierto, el director y el productor del documental, que pueden visionar por Youtube, fueron los “culpables” de que yo esté “envenenado” por la Legión.

Ahora empieza lo interesante. Carlos se alistó el 20 de septiembre de 1920 y falleció en combate el 23 de septiembre de 1925, en la toma del Monte Malmusi.

Con motivo del centenario del Cuerpo, se realizó un estudio que dio lugar al artículo del teniente coronel Francisco José Tortosa Antón, “Varios los pretendientes y un solo trono”, de la revista “La

Legión” , dependiente del Ministerio de Defensa, en concreto la número 552-III/2020. Los interesados pueden leerlo en Internet. En él hay varios datos que llaman la atención. En primer lugar, en la

Orden Circular nº 53 de fecha 22 de mayo de 1930, donde se instauró la Fiesta del Reenganchado, el coronel Liniers dejó claro que se tomaba como referencia la fecha en la que se alistó el primer

Caballero Legionario, donde aparecen el nombre y dos apellidos de nuestro tío-abuelo y, además, resaltado. Ese detalle me llamó la atención: a nadie se le ocurriría nombrar a alguien no modélico, y

menos resaltado y cinco años después de su fallecimiento. Por cierto, el hecho de tomar la fecha del primer inscrito para dicha celebración se ha recalcado como signo de admiración hacia la tropa.

Pero no he visto en ningún texto que se haga referencia a quién tomó esa iniciativa, el coronel Liniers. Mis respetos hacia él que, debido a mis búsquedas, he observado que no se le nombra tampoco en

otros hechos de la Guerra de Marruecos en los que me consta que sí estuvo. Sospecho que es una persona injustamente tratada. A la tropa le recomendaría que leyera la circular. Todo el documento va

dirigido a ustedes. No menciona a cargos ni mandos ni autoridades, solamente a ustedes. Una maravillosa muestra de afecto y estima.

Ya el asunto se empieza a agravar. No estamos hablando de un error que se subsana ahora. Estamos hablando que algún o algunos historiadores, no La Legión, le arrebataron un

reconocimiento que tenía nuestro tío-abuelo para concedérselo a otro. No interpreten mis letras como un ataque a Marcelo Villeval. Falleció en batalla el mismo día que mi familiar. Es más, lo

considero otra víctima más del asunto, Quien quiera buscar en mis palabras un ataque o menosprecio hacia él, se equivoca totalmente o miente. Quien me conoce, sabe que, para eso, soy bastante claro.

Pero sigamos con el artículo “Varios pretendientes y un solo trono”. No sé si ustedes se sorprenderán. Resulta que aquel que consideraban la gran mayoría de los historiadores que era el

primero, Marcelo Villeval, se alistó en el Banderín de Enganche de Figueras el 10 de marzo de 1922 (¡ dieciocho meses después!) y declaraba ser belga. La versión de Marcelo es la más

extendida, por no decir casi la única desde hace un tiempo que no puedo determinar, pero muchos años. Pueden comprobarlo fácilmente en Internet en artículos, libros, tesis,etc , para incomodidad de a

los que han hecho caer en el error o lo que sea. Si realizan la búsqueda, tengan en cuenta que en Wikipedia lo tuve que modificar yo y existen tres artículos que se corrigieron muy amablemente, previo

aviso mío. Dense cuenta del daño que puede ocasionar una o unas fuentes presuntamente fraudulentas. Pueden trastocar la Historia.

A raíz de lo descrito anteriormente y verificando la documentación de los alistados, el Mando de La Legión dictó una Orden Extraordinaria Nº 3, de fecha 5 de abril de 2021 con un

artículo único donde certificó que el primer Caballero Legionario fue nuestro familiar y le dio publicidad en su ámbito. Es decir, por parte del Cuerpo, se reafirmó en lo que ya había expresado el 22

de mayo de 1930. Bajo mi punto de vista, su actuación es impecable. Hasta ese punto llegó este tema.

Por cierto, Carlos fue un soldado con la Medalla de Marruecos con tres pasadores (Ceuta, Tetuán y Melilla), con derecho al distintivo de la Medalla Militar en analogía con lo que

dispone el artículo 81 del Reglamento de la Real Militar Orden de San Fernando por el auxilio de Melilla después de Annual, Cruz de Plata con distintivo rojo, diversas distinciones más en La Legión

y fue de los primeros instructores, algunos me dicen que el primero, de la VI Bandera. Los que han estudiado sobre este Cuerpo, saben de las misiones que les encargaban a dicho grupo. Pero, aún así,

puede que alguien pueda pensar: eran datos del Ejército, podían no ser públicos. Pues, ante esto, les puedo decir que en las hemerotecas se hace referencia a la fiesta y al nombre de nuestro tío-abuelo.

Pueden verlo, por ejemplo, en “El Telegrama del Rif” del 26-09-1930 y otros a los que no tengo acceso por estar restringido (ABC de Sevilla, ABC de Madrid, Informaciones,etc). Por saberse, se sabía

hasta en La Habana (Cuba), como pueden comprobar en el “Diario de la Marina” del 20-10-1930 que se publicaba en el país caribeño. Curiosamente, en la prensa se decía que se tomaba la fecha de su

fallecimiento, no la de su alistamiento.

A todo esto, Carlos no era una persona que demostró su valor solo en el campo de batalla. También fue solidario y lo hizo cuando fue necesario con sus conciudadanos, como pueden ver

reflejado en la prensa. En concreto, en el diario “España Nueva” de fecha 31 de enero de 1909 a raíz de unas inundaciones en Ceuta, cuando contaba con veintiún años de edad. Sí, mi familia tampoco

me mentía cuando me comentaba que era famoso en la ciudad por su valentía.

Con todo, a partir de la Orden emitida por La Legión, cuando he detectado que el dato lo seguían informando erróneamente en prensa, les he estado escribiendo indicándoles la errata,

como siempre hago: con educación y sin aspavientos. Unos me han contestado y para otros, al parecer, no he sido merecedor de respuesta. A los primeros, mi agradecimiento por su atención y su trato

excelente. Son: “El Correo”, “elespañoldigital.com” y “almerianoticias.es”. Se lo dije a ellos en su momento y lo reitero ahora: comprendo que hayan cometido el error, les honra el haberlo subsanado.

A los segundos, también mi agradecimiento porque, con su modo de “actuar”, me han hecho reflexionar y replantear mi estrategia, claramente equivocada. Es uno de los motivos por lo que están

leyéndome.

También he detectado bastantes artículos en los que no nombran a ninguno de los dos. Con esos no he contactado. Si es por falta de certidumbre, espero que los datos aquí plasmados les

disipen las dudas. Si es por no considerarlo relevante, espero que lo nombren, a partir de ahora, aunque sea para compensar los muchos años que lo han tenido en el olvido, fruto de un “error”. Si es por

no incomodar a alguien, a esos me permito sugerirles que se planteen si se han equivocado de profesión. Y lo digo por sus lectores.

Con respecto a libros editados posteriormente a la circular, observo que se corrige pero parece en algunos casos como si se justificara el error anterior debido a varias “similitudes”. Se

escribe que los dos eran ceutíes, siendo mi familiar de San Roque (Cádiz) y Marcelo habiendo declarado ser belga. Se referencia a que la polémica pudo ser debida a si se tomaba como buena la fecha

de la revisión médica o la de presencia en el banderín de enganche (podía haber días de diferencia), cuando entre Marcelo y mi familiar dicha diferencia fue de dieciocho meses. Puntos que, a la vista

de la documentación existente y el historial del asunto, no puedo aceptar sin denunciarlo porque pueden volver a generar dudas artificiales o irreales.

Ahora me quiero dirigir a los que, para mí, son a los que más debería alarmar todo esto: las editoriales, academias, fundaciones, universidades y distintas asociaciones de historiadores.

Espero explicarme bien. No estoy criticando la labor de todos, ni mucho menos. Me consta la rigurosidad de la gran mayoría, bastantes de ellos sin el debido reconocimiento. Me quiero dirigir a los

que han dado credibilidad al dato de Marcelo. ¿No se sienten aludidos por este asunto?. ¿Han investigado la fuente o fuentes presuntamente fraudulentas o siguen disfrutando de su confianza sin

analizarlas después de lo ocurrido?.¿Son conscientes que alguna fuente o fuentes pueden haber abusado de su confianza y haberlos usado de altavoz para instaurar “su verdad” y haberlos convertido en

“cómplices”?.¿Han actuado para restaurar el honor de las personas afectadas o simplemente no va con ustedes?.¿Son conscientes que, si no identifican la o las fuentes presuntamente fraudulentas,

cualquiera puede pensar que esas fuentes son ustedes? En definitiva, ¿valoran lo que puede suponer todo esto para su credibilidad?. Porque alguna fuente, que han considerado fiable, ha negado

veracidad a lo comunicado oficialmente por el Mando de La Legión en 1930 y ratificado por el Mando actual. Este hecho me parece grave y no sé hasta qué punto legal. Lo deberá dilucidar quien

corresponda. Ustedes lo han amplificado involuntariamente hasta hacer que, cara al público, desaparezca nuestro tío-abuelo, un Caballero Legionario que honró su uniforme hasta el punto de dar la

vida por él y por España. Como mínimo, no me parece bonito (aquí me gustaría que cada uno imaginara la frase o calificativo si fuera un familiar suyo).

Aún así, como he dicho anteriormente, he intentado subsanar todo esto de forma tranquila y silenciosa. Pero, como veo que no es posible y, además, ya no es un tema familiar sino de la

Historia de España, he optado por enviar este documento. Son peticiones y observaciones dirigidas a la Real Academia de la Historia, Ministerio de Cultura y Ministerio de Ciencia, Innovación y

Universidades como organismos que considero con capacidad para responder y actuar. También se lo notifico a nivel informativo al Ministerio de Defensa y Archivo General e Histórico de Defensa

como organismos a los que considero deben hacer partícipes de la respuesta, al mismo tiempo que a mí, ya que afectan al honor y reconocimiento de uno de sus miembros, como fue nuestro tío-abuelo,

y al honor del Coronel Liniers, al que han negado la veracidad a lo expresado en su circular, aparentemente sin pruebas sólidas. Sé que la práctica habitual del Ejército es dar a conocer sus

informaciones y no entrar en controversias, Ustedes ya lo han hecho y reafirmado, aportando los datos objetivos. Para mí, como he dicho anteriormente, me parece impecable su actuación. No sé si el

Ministerio de Defensa suele actuar en estos asuntos. Creo que es mi obligación que lo sepan. Por eso los incluyo a titulo informativo. A los medios se lo comunico por si estiman interesante su

publicación y la corrección de sus artículos. Han sido muchos, no todos porque no tengo capacidad para ello. No he seleccionado por líneas de opinión porque no estoy hablando de cuestiones

opinables. Con las editoriales he actuado del mismo modo, además por ser afectadas, como apuntaré posteriormente.

Dichas peticiones y observaciones son:

1. Solicito me informen de los protocolos establecidos para restaurar la verdad en casos como el que he informado en este escrito.

Por lo que he experimentado, da la impresión que no se actúa, que se permite que el error siga su curso. Porque, si ya es grave que se modifique un dato real por otro erróneo, más grave

lo considero que, sabiéndose, se permita que continúe. Deseo que mi impresión sea equivocada. No espero menos de unas instituciones serias de un país serio. De cualquier modo,

solicito que esa restauración sea proporcional al daño ocasionado. Para calcular dicha proporcionalidad, creo que pueden servir las otras peticiones que relato.

2. Solicito me informen cuál o cuáles son las fuentes originales de este posible error, indicándome datos fácilmente identificables: títulos de los libros o escritos, autores, fechas de

edición, editoriales, etc. Del mismo modo, espero que se expliquen las bases por las que se les dio credibilidad. Como estamos hablando de un hecho objetivo sustentado en datos

objetivos, espero que éstas sean de la misma naturaleza.

Supongo que los historiadores afectados serán los máximos interesados en esa búsqueda. Yo lo haría. No permitiría que mi credibilidad fuera puesta en duda por la actuación de terceros.

Comprendo que no pueden verificar todas las fuentes a las que acceden y sé que, injustamente, pueden verse dañados. Pero entiendan que la culpabilidad no es mía, yo sólo les estoy

señalando el problema. Si ustedes se pueden sentir indignados, imagínense cómo nos podemos sentir en la familia. En el fondo, creo que les estoy haciendo un favor.

3. Solicito consideren la oportunidad de trasladar este escrito y sus resultados a departamentos de Historia de universidades, asociaciones, fundaciones, editoriales, medios de más tesis que son realizadas con mucho esfuerzo y dedicación. He podido comprobar que existe alguna.

4. Solicito me informen de las actuaciones a realizar, según las conclusiones que se extraigan. Si se tratara de un investigador o investigadores clarividentes que han hallado documentos

como para contradecir a las personas que vivieron los hechos y los datos oficiales existentes, sería justo que se les reconociera positivamente. Pero, si se tratara de alguien que ha negado

caprichosamente veracidad a lo anterior sin aportar pruebas documentales, creo que, ya que ha tenido el “honor” de cambiar la historia por un tiempo (calculo que, al menos, cincuenta

años), sería justo que se conociera quién fue de aquí en adelante con la “gloria” del calificativo que le corresponda. Y que desaparecieran sus obras de las catalogadas como históricas.

Por este motivo, he hecho extensivo este escrito a algunas editoriales. Porque, si se diera el caso último que he citado, dudo que ese autor o autores sean merecedores de confianza en su

rigurosidad para escribir un libro serio. En este supuesto, dichas editoriales serían parte afectada. Ellas y sus lectores.

5. Si ya han actuado en alguno de los puntos anteriores, solicito me lo comuniquen.

A todo esto, quiero aclarar que, si en las conclusiones surgiera como responsable o responsables algunos miembros de cualquiera de las organizaciones, no influirá ni un ápice en mi

concepto sobre ellas. Se representan a ellos y sólo a ellos. Los demás nos podremos sentir defraudados pero no dejar de confiar en el resto.

Por mi parte, si las circunstancias lo permiten, espero poder asistir a los actos del próximo aniversario de la Legión, dado que tres días después se cumplen cien años del fallecimiento de

nuestro tío-abuelo. Un tributo a ese héroe que he tenido presente desde la infancia y a tantos otros compañeros, incluido Marcelo, que perdieron la vida en Annual, Xauen, Alhucemas, etc. Y a esa

familia que ha mantenido el recuerdo de Carlos, en mi caso mi madre. Un viaje a Ceuta, ciudad natal materna, y que me recuerda a ella cada vez que voy. Esa población tan desconocida y tan atractiva.

Un lugar en el que he sentido más cariño a España en un metro cuadrado que en cientos de la península. Pero cariño del bueno, no del excluyente. Un lugar que recomendaría a todo el mundo que

visitara.

Aprovecho para pedir que, si alguien tuviera información sobre nuestro familiar, agradecería me la comunicara. Sé que le gustaba escribir. Prueba de ello es un poema que encontré en el

periódico “Ejército y Armada” del día 1 de abril de 1913. Recuerdo que me sobrecogió cuando lo vi pero no alcancé a captar la trascendencia. Sin embargo, me emocionó más todavía cuando, gracias a

un relato de una persona a la que se lo agradezco de corazón, comprendí lo que quería decir en la última estrofa y que tenía una destinataria en concreto. Este hecho creo que cambió la vida de Carlos

y, quién sabe, lo mismo es el origen de que les esté escribiendo. También se sabe que colaboró en “El Heraldo de Ceuta”, según los estudios de José Luís Gómez Barceló, cronista oficial de Ceuta.

Por último, me permito dar un consejo a los jóvenes: atiendan bien a las historias que se cuentan en familia. Pueden contener sorpresas y, sobre todo, mucha realidad.

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Cuartel del Serrallo CEUTA

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BANDERIN DE TELA REGIMIENTO ARTILLERIA Nº 30 CEUTA 1960


 

BANDERIN DE TELA REGIMIENTO ARTILLERIA Nº 30 CEUTA 1960  TODOCOLECCION

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Escultura homenaje a la Artillería de Ceuta

Escultura homenaje a la Artillería de Ceuta.por:Ceutaturistica.com



Esta escultura que representa a un artillero disparando su cañón en plena batalla, está situada en la Avenida de Martínez Catena, en el exterior de las Murallas Reales, junto a la puerta que da acceso a la bahía sur.
El autor es el escultor ceutí Antonio Romero Vallejo, autor tambien de los nuevos dragones que adornan la Casa de los Dragones.
Se inauguró el 2 de mayo de 2010 en conmemoración del tercer centenario de la creación del Regimiento Mixto de Artillería Nº 30 de Ceuta (RAMIX 30).
La obra, situada sobre un pedestal de 1,65 metros de anchura y 1,5 metros de alto, representa a un artillero dieciochesco disparando un cañón.
Bajo la estatua se disponen seis placas que retratan la historia de la artillería en Ceuta.
La primera de estas placas está dedicada «A Ceuta y a la artillería en el Tercer Centenario del RAMIX 30» y cuenta con la frase añadida: «Ultima Ratio Regis».
La segunda placa, es un grabado portugués de 1694 representando el interminable asedio (1694-1727) a la ciudad y el ataque de la artillería enemiga al baluarte de la coraza.
La tercera representa a varios artilleros con el uniforme del Real Cuerpo de Artillería en 1710, en el origen del Regimiento Mixto de Artillería 30 de Ceuta.
La cuarta representa al Teniente de Infantería Ruiz, héroe ceutí, junto a los gloriosos Capitanes de Artillería Daoiz y Velarde en la defensa del Parque de Monteleón el 2 de mayo de 1808.
La quinta placa es una representación alegórica de las heroínas mujeres de Ceuta en 1634, que bajo las disposiciones de la esposa del gobernador Blas Téllez de Meneses, doña Catalina Faro, ordena cerrar las puertas y disponer la defensa con ayuda de las mujeres ceutíes, sirviendo estas los cañones, cuando el único artillero de la ciudad, Francisco Cardosa, cayó enfermo.
La última de las placas retrata la Batería de San Amaro, a finales del siglo XIX.
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Historia de la Legión Española

http://legion-qalainau.ucoz.es/

La Legión fue creada por Real Decreto de 28 de enero de 1920, siendo ministro de Guerra José Villalba, con el nombre de Tercio de Extranjeros, con el fin de hacer frente, como ya había hecho Francia, a la dureza de los combates en la guerra del Rif (Marruecos), para lo que no estaban preparadas las tropas de reemplazo.
Su primera base fue el Acuartelamiento García Aldave, de Ceuta, situado sobre un monte desde el que se controla todo el Estrecho de Gibraltar, y que el ejército español comenzó a ocupar en 1860. La primera expedición de caballeros legionarios ocupó el cuartel en 1920.
Su primer comandante fue el teniente coronel de infantería José Millán-Astray Terreros, que sería quien le daría a la nueva fuerza su peculiar estilo y mística. Esta unidad encuadraba a los españoles y extranjeros que voluntariamente se alistaban para luchar en Marruecos. No obstante, se considera como fecha de fundación la del alistamiento del primer legionario el 20 de septiembre de 1920.
Inicialmente el Tercio constaba de una Plana Mayor de Mando y Administrativa, y tres Banderas (Batallones) que disponían cada una de Plana Mayor, dos compañías de fusiles y otra de ametralladoras.
El entonces comandante Francisco Franco fue el jefe de la Primera Bandera y lugarteniente de Millán-Astray. Los siguientes jefes del Tercio fueron los tenientes coroneles Valenzuela, Francisco Franco (1923-1935) también como coronel y el coronel Millán Astray. El cuartel del Rey en Ceuta sería la primera ubicación de La Legión