BAÑOS ARABES EN CEUTA


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Los Baños Árabes de Ceuta, conocidos también como el hammam de la Plaza de la Paz, constituyen uno de los tesoros arqueológicos e históricos más importantes de la ciudad.

  • Su construcción original comenzó entre los siglos XII y XIII sobre los restos de viviendas anteriores del siglo XI. En esta primera fase, de época almohade, se edificó el núcleo principal.
  • Debido al aumento de población en Ceuta (en gran parte por el éxodo de habitantes procedentes de la península ibérica), el edificio se quedó pequeño. Durante el período meriní se realizó una notable ampliación hacia el oeste, modificando y agrandando la sala fría.
  •  Con la conquista portuguesa de la ciudad en 1415, el edificio perdió su función original. Sus ricos materiales, como los suelos, columnas y capiteles de mármol, fueron expoliados para ser reutilizados en otras construcciones.
  •  A partir de finales del siglo XVII, coincidiendo con el largo asedio de la ciudad por el sultán Mulay Ismail, las salas abovedadas se aprovecharon de forma muy mundana, sirviendo como almacenes y establos. Con el tiempo, en el siglo XIX, se llegaron a edificar viviendas encima, ocultándolos por completo.
  •  A mediados de la década de 1960, al demolerse esas viviendas decimonónicas, el investigador Carlos Posac descubrió las estructuras ocultas de los baños. Tras varias campañas arqueológicas (especialmente las de 2000 y 2004), el espacio fue restaurado exhaustivamente e inaugurado para su visita pública en 2006. En 2007 fueron declarados formalmente Bien de Interés Cultural (BIC).

Conceptualmente, estos baños son herederos de las antiguas termas romanas. Su uso no solo respondía a necesidades higiénico-sanitarias, sino que cumplía una función primordial de purificación religiosa (abluciones islámicas) y de reunión social.

El circuito arquitectónico se dividía en cinco zonas consecutivas:

  1.  Era la zona de recepción. Contaba con un pórtico con columnas y las letrinas se disponían en su lado sur. Bajo este patio se excavó un enorme aljibe con capacidad para almacenar unos 100 metros cúbicos de agua que se nutría de manantiales cercanos.
  2. El espacio de aclimatación. Originalmente era una sala rectangular con bóveda de cañón y luceras cuadrangulares para dejar pasar la luz. En la ampliación del siglo XIV se le añadió un ala con luceras en forma de estrella, bóvedas de aristas y suelos de mármol. Albergaba una pequeña fuente alimentada por el aljibe.
  3.  Era la habitación central y de tránsito, donde los usuarios pasaban la mayor parte del tiempo charlando o recibiendo masajes. El techo cuenta con una bóveda de cañón con tragaluces.
  4.  La estancia más compleja a nivel de ingeniería. El suelo no tocaba directamente la tierra, sino que estaba suspendido sobre pilares de ladrillo de 1,60 metros de altura (un sistema conocido como hipocausto). Por debajo circulaba el aire caliente proveniente del horno. Además, el calor subía por tubos cerámicos integrados vertical y horizontalmente en las paredes. Al arrojar agua sobre el suelo ardiente, se generaba el vapor denso característico.
  5.  Situada en el exterior, compuesta por el horno, la caldera y una leñera para el almacenamiento del combustible.

 

  • : Se localizan en pleno centro, en la Plaza de la Paz, junto al Paseo de la Marina Española.
  • Acceso: Su entrada es gratuita. Aunque los horarios pueden variar según la temporada o requerir reserva previa (gestión que se puede consultar directamente en la Oficina de Turismo de Ceuta), suelen abrir de tarde de lunes a viernes, ofreciendo una experiencia muy didáctica gracias a los paneles informativos y a los restos arqueológicos expuestos en su interior.
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