EL VIRGEN DE AFRICA CORDON UMBILICAL CON LA PENINSULA


 El Virgen de África no era un barco cualquiera; para los ceutíes de mediados del siglo XX, este buque fue el auténtico cordón umbilical con la península y todo un símbolo de modernidad en el Estrecho de Gibraltar.

Aquí tienes la historia, las curiosidades y los detalles técnicos de este transbordador tan querido:

El barco fue encargado por la Compañía Trasmediterránea y construido en los astilleros de la Unión Naval de Levante, en Valencia. Fue botado en 1953 y entró en servicio a principios de 1954, destinado principalmente a cubrir la línea Algeciras-Ceuta (aunque ocasionalmente reforzaba la ruta de Tánger o Melilla).

Su llegada supuso una revolución absoluta porque fue uno de los primeros transbordadores de tipo ferry moderno diseñados específicamente para el Estrecho, preparados para transportar de forma masiva tanto a pasajeros como a vehículos rodados.

Hasta la llegada de barcos como el Virgen de África y su gemelo (el Victoria), los coches se subían a los barcos colgados de grúas, un proceso lento y peligroso.

  • El Virgen de África rompió moldes al incluir una gran compuerta en la popa (que se aprecia perfectamente en la foto que restauramos antes).
  • Los coches y los camiones entraban directamente conduciendo por su propio pie hacia el garaje interior. Tenía capacidad para unos 40 vehículos.
  • Podía transportar a cerca de 1.000 pasajeros, divididos en cómodos salones de primera, segunda y tercera clase, además de contar con servicios de bar y cubiertas de paseo.

Durante las décadas de 1950, 1960 y 1970, el barco se convirtió en parte del paisaje diario de Ceuta.

  •  Prácticamente todo lo que consumía la ciudad (desde alimentos frescos hasta los camiones de mercancías) llegaba en sus bodegas.
  •  Fue el barco que vivió el boom del turismo de los años 60 y las primeras grandes operaciones de tránsito de trabajadores magrebíes que volvían de Europa (el origen de la actual Operación Paso del Estrecho).
  • : Curiosamente, su garaje estaba diseñado con vías integradas en el suelo. Aunque en Ceuta no se llegó a explotar de forma masiva, estaba preparado para embarcar vagones de tren directamente desde la red ferroviaria de Algeciras.

Estéticamente era un barco precioso y muy reconocible. Destacaba su casco blanco, la inscripción "VIRGEN DE ÁFRICA - CEUTA" en letras rojas sobre la rampa de popa, y su imponente chimenea negra con la franja roja y el clásico logotipo blanco de la Trasmediterránea (las alas con el tridente).

Tras más de 30 años de servicio ininterrumpido y miles de cruces cruzando las siempre difíciles aguas del Estrecho (soportando temporales de levante históricos), el barco se quedó pequeño y obsoleto ante los nuevos ferrys rápidos de los años 80.

Fue retirado del servicio a mediados de la década y, finalmente, en 1986, fue vendido para desguace en los astilleros de la propia línea de Algeciras. Aunque físicamente desapareció, sigue vivo en la memoria colectiva de varias generaciones de ceutíes que recuerdan el característico olor a gasoil, el sonido de sus motores y la emoción de ver la silueta del Monte Hacho acercándose desde sus cubiertas.

 

Aut:CarlosCordero