ARTICULO DE HOY

Antonio Sánchez Prado


Antonio Sánchez Prado dando un discurso en la plaza Ruiz 1931

EN BUSCA DE LOS 7 LAGOS

La Ballenera / El Valle de las Grandes Piedras Blancas / La Sierra de las Tortugas / La Playa del Bosque de Algas.
Un relato de Milan (Miguel Angel López Moreno) basado en otro de 1983, que a su vez era un recuerdo de 1965... 

LA BALLENERA .. 


Durante muchos años la Playa de las Barcas fue el extremo oeste de nuestras exploraciones. Pero poco a poco, conforme crecimos, nuestros padres nos permitieron explorar esa línea de costa de la Bahía de Benzú. En su extremo oeste se encontraban los restos de una factoría Ballenera de principios del siglo XX. Estaba en la orilla pedregosa, al pie del acantilado de Ras el Aiún, una pared rocosa vertical de sesenta metros de alto, que la resguardaba de los vientos de poniente. Casi en la cima del acantilado se abrían orificios a modo de ventanales que sugerían galerías excavadas en la pura roca, de lo que fue un antiguo cuartel de tropas españolas del tiempo del Protectorado, es decir, anterior a 1955... puede que esos ventanales fueran troneras de artillería. Nunca lo supimos porque nunca subimos hasta ese hipotético cuartel: estaba ocupado por familias de lugareños que habían hecho de él su hogar. 

Desde la Playa de las Barcas hasta la Ballenera se sucedían calitas de piedras y aguas llenas de algas, escolleras y pequeños acantilados, pero no más playas arenosas. Un puñado de casas se levantaban en torno a la factoría, una típica nave industrial que se enfrentaba y bajaba hasta el agua en una rampa descendente de cemento. La típica rampa por donde debían halar de los cetáceos para subirlos a un amplio patio donde los descuartizaban para extraer fundamentalmente aceite, aunque la ballena es como el cerdo, se aprovechaba absolutamente todo... de su grasa, el esperma de ballena, se sacaba aceite y hasta se utilizaba para fabricar un tipo de pólvora; de la cetina perfumes; de las barbas, las ballenas de las camisas, y peines; de la carne, conservas, piensos, etc... No conozco la historia de esta ballenera, pero me ronda el dato (ignoro de donde lo he sacado) de que esta factoría sólo manipuló una ballena en toda su historia. Historia que debió finalizar, como muy tarde en 1946, cuando se reguló y prohibió parcialmente la caza de ballenas por el Tratado de Washington. 

Recuerdo que la calita donde estaba la Ballenera, era de aguas profundas y transparentes. Mis amigos se solían bañar en ella pero yo nunca me atreví, no me sentía seguro teniendo debajo de mi tal cantidad de agua y cosas desconocidas. En varias ocasiones recorrimos la nave. Estaba casi desmantelada, pero quedaban anclados en el suelo alguna maquinaria, y grandes piezas de metal se esparcían por el suelo. Recuerdo una vez que Cesar Rey, Pepe Lorente y servidor cogimos unas tuercas enormes... pero nos vio un lugareño que se cabreó muchísimo con nosotros. Nos las quitó diciendo que de la Ballenera nadie se llevaba ni una mota de polvo, que no teníamos respeto y que eso ya no era nuestro. Además nos amenazó con dar conocimiento al puesto fronterizo... y el que más y el que menos se imaginó preso en Maruecos sin poder regresar a casa en una temporada. Anduvimos acongojados hasta que al atardecer regresamos a Ceuta sin novedad.

LA LEYENDA DE LOS SIETE LAGOS 

Fantasmas, troleros, mentirosos, jaraneros y embaucadores siempre han existido. Por entonces había algunos chavales mayores que decían que al oeste existían Siete Lagos Subterráneos... y parecían decirlo así, con mayúsculas, porque contemplarlos era una experiencia casi mística. Y cuando se les preguntaba: ¿Dónde están los siete lagos?, respondían: “Al oeste. Pasada la Ballenera, pasado el Valle de las Grandes Piedras Blancas, pasada la Isla del Perejil, pasada la Sierra de las Tortugas, por la Playa del Bosque de Algas... por allí, por el oeste” 

Y comenzamos la exploración. Ora iba un grupo y regresaba contaba algo poco concreto, que habían llegado a la playa del bosque de algas, pero que allí le habían dicho que sí, que eso estaba por este u aquel lado... Ora aparecía otro diciendo que los había encontrado, pero que solo era uno. Recuerdo en este momento que José Mª Coiduras, “Coico”, era uno de los que decían que habían estado en los siete lagos, ¡el puñetero! 

Hasta que un día fuimos la gente de Villa Jovita que estábamos vinculados con la Acción Católica del cura José Bejar, el párroco de la iglesia del barrio. En el intento de encontrar aquellos míticos Siete Lagos caminamos hacia el oeste de Ceuta, en Marruecos, y la experiencia fue inolvidable... tanto, que al cabo de 37 años aún lo recuerdo y lo vuelco en estas palabras. 

EL VALLE DE LAS GRANDES PIEDRAS BLANCAS 

Desde Benzú, más concretamente, desde el cafetín moruno donde servían (tal vez aún sirven) el mejor té verde de Ceuta, se podía contemplar una extraordinaria puesta de sol. Según en qué época del año, el sol caía sobre una lengua de tierra, una meseta rocosa, que se adentra en el estrecho: Punta Leona (Rás Lebia). La superficie de esta península es lo que llamamos el Valle de las Grandes Piedras Blancas.

La ruta partía del puesto fronterizo de Benzú. Dejábamos a la derecha la Playa de las Barcas y, más adelante, la desviación de la Ballenera para proseguir hasta la base de Punta Leona. Justo ahí, junto a una casa del lugar, surgía un manantial de agua fría y clarísima. La señora que allí vivía siempre nos recibía con una sonrisa maternal. Era un punto fijo de parada. Nos refrescábamos, bebíamos hasta la saciedad y rellenábamos las cantimploras para proseguir la ruta. 

Nunca recorrimos la península de sur a norte, hacia la punta. Siempre la atravesábamos de este a oeste, de manera que desde la base la podíamos contemplar en toda su longitud, y esa perspectiva fue la que le dio nombre. Toda la extensión estaba plagada de piedras/rocas redondeadas y blancas, parecían cantos rodados... pero sólo era una ilusión óptica porque aguzando la vista podías llegar a ver (si se daba el caso) una reata de burros progresando por entre los cantos rodados, y sólo entonces caías en la cuenta de que no eran cantos sino enormes rocas redondeadas, tan grandes como varios hombres. Pero esa sensación no la perdías por mucho razonamiento que implicaras... ¡tus sentidos insistían en considerar que la reata de burros y su conductor eran del tamaño de lagartijas, y que las piedras eran realmente cantos rodados de dos kilos de peso! Curiosa sensación. 

De ahí que aquello se quedara con el Valle de las Grandes Piedras Blancas... era un lugar mágico y único. 

LA ISLA DEL PEREJIL 

Dejando atrás ese valle y siguiendo la costa hacia el oeste, tomamos una senda pedregosa que discurre a unos 80 metros sobre el nivel del mar, en la ladera noroeste del Djebel Musa. La pendiente de tal ladera es enorme. La caída hasta el mar no es vertical, pero un traspiés te haría rodar inevitablemente sin poder parar... con nosotros venía un chico cojo (por entonces había muchos niños cojos a cuenta de la poliomielitis), no recuerdo su nombre, pero estuvimos pendientes de echarle una mano porque si caminar ya era difícil con dos pies sanos, para él sería doblemente dificultoso. Pero lo llevó con dignidad e hizo toda la ruta sin un lamento. 

A raíz del conflicto entre España y Marruecos por este peñasco, todos la conocemos. Es una pequeña isla, de 56 metros de altura, a unos 200 metros de la costa marroquí, que sigue siendo de soberanía española. Recuerdo que el agua que la separa de tierra firme era tan cristalina que la sombra de una barca se proyectaba nítida en el fondo, a 15 metros de profundidad. Por entonces la conocíamos por los relatos de los que se dedicaban a bucear... como Guti (si, si, el Guti de la Residencia de Estudiantes de Ceuta, ese), que contaba maravillas de una cueva que se abría en la base de la isla, cuyas paredes estaban tapizadas de corales y que guardaba una preciosa fauna marina... Pero no sé, Guti era también muy trolero.

LA SIERRA DE LAS TORTUGAS 

La ladera noroeste del Djebel Musa, la que acaba en el mar del estrecho, es pura piedra. No crecían ni arbustos ni árboles. Sólo algunos líquenes se fundían con la roca. Pero al fondo, siempre al oeste, se adivinaba entre la bruma un monte completamente verde. Eso fue lo que bautizamos con el nombre de Sierra de las Tortugas, en realidad tiene otro nombre, Djebel Yuima. 

Para llegar había que marchar unos siete kilómetros, pero la recompensa fue grande. El Yuima era un bosque de acebuches, pinos, moreras y madroños, que reconfortaba después de la aridez del camino que habíamos llevado hasta entonces. Pero lo más asombroso fue encontrar siete parejas de tortugas por el camino, sin buscarlas. Se ve que cogimos el día de celo. Eran tortugas de tierra, no galápagos, posiblemente de la especie... Todo el que quiso se llevó una tortuga, y en el sótano de la parroquia de Villa Jovita, que tenía un terreno anexo, hubo una de estas hasta que se escapó a vivir su vida. Yo recuerdo que sobre el año 1962 había tortugas de este tipo en Ceuta. Concretamente, encontré una en Villa Jovita, en la Huerta de José, con el caparazón fracturado por una piedra, no podía moverse... ¡así de crueles eran los niños! La agonía del pobre animal duró cinco días, los conté. 

Hoy día, un lugar como la Sierra de las Tortugas, un oasis de vida en mitad de las piedras peladas, debería ser un Parque Natural, una joya de la naturaleza. Pocos sitios como ese deben quedar... ese día, nosotros depredamos sin piedad y con total ignorancia porque entonces no teníamos conciencia del daño ecológico que hacíamos, es más, no creo ni que existiera esa palabra. ¡Lástima! 

LA PLAYA DEL BOSQUE DE ALGAS 

Sin duda, el Djebel Yuima, nuestra Sierra de las Tortugas, era una rareza en mitad del plegamiento del Atlas porque, una vez atravesado, volvían las piedras peladas y la aridez total. Esta vez bajando suavemente hacia una playa en mitad del golfo llamado El Marsa, entre las puntas Rás Zulban y Rás Marsa. 

Desde lo alto parecía una playa arenosa, pero in situ resultó ser de grava gruesa y cantos rodados. Sea como fuere, era la primera playa útil desde la Ballenera y, lógicamente, se nos olvidó que estábamos buscando siete maravillosos lagos subterráneos y nos lanzamos ladera abajo pensando únicamente en el baño que nos íbamos a dar. 

Pero el agua no era cristalina; extraño porque nada podía ensuciarla por allí. Estaba turbia y verdosa, como una sopa de pujante vida microscópica, y pronto descubrimos por qué. A unos 15 metros de la orilla se alzaba un muro de algas que llegaban hasta la superficie. Eran anchas y jugosas tiras de color pardo, sargazos, que crecían con una densidad enorme y hacía imposible nadar sobre ellas... ¡el que quisiera nadar sobre ellas! Porque yo, en cuanto descubrí esa masa impenetrable, con vaya-usted-a-saber-qué-cosa-oculta-detrás, di media vuelta y salí del agua. Con todo, fue uno de los baños más gratificantes que recuerdo. De ahí el nombre que se le quedó a la playa de El Marsa. 

Después del baño, la gente se olvidó de los siete maravillosos lagos subterráneos, y se abandonó a la molicie y la pereza. Teníamos una remota playa, perdida en mitad de la costa marroquí del Estrecho, para nosotros solos. Así que fue fácil tumbarse a tomar el sol, disfrutar de su exclusividad y reponernos de la caminata. Pero otro chico y yo nos marchamos a investigar aquello de los Siete Lagos, que si la leyenda era cierta, debían estar cerca... en una cueva por ejemplo. Pero por allí no se adivinada nada parecido. Así que caminamos hacia una de las casitas diseminadas en la loma que terminaba en la playa. En la primera nos recibieron muy cariñosamente, con esa hospitalidad innata que existía en los pequeños pueblos andaluces hace años... allí, en el norte de Marruecos, también existía. Máxime cuando no debían ser muy frecuentes las visitas. Hasta nos fotografiamos con la hija del matrimonio, que cosía una prenda en una vieja máquina Singer. Y cuando les preguntamos por los lagos, nos aseguraron con total certeza que tal cosa no existía por allí... 

...definitivamente, los Siete Lagos Subterráneos eran una bonita patraña, pero mereció la pena buscarlos.

TIPICO DE CEUTA




De la gastronomía de Ceuta hay que resaltar la gran variedad de pescados frescos que ofrecen el Atlántico y el Mediterráneo. Pescados como rodaballos, boquerones, salmonetes, gallos, mero, atún, bonito, pez espada, caballas, calamares, gambas, coquinas, bogavantes y langostas, entre otros. 
Entre sus platos típicos destacan la sopa de fideos gordos con pescado o Cazuela de pescados, estofado de melva es un plato típico marinero, pastel de caballa, pescado frito. También las verduras forman parte de acompañamientos de algunos platos. 
Otra forma de degustar toda la cocina ceutí es yendo de tapas por los bares y tabernas que ofrece la ciudad. 

En lo referente a la repostería, en Ceuta podemos destacar los postres como trenzas de Agustina, bañadas en miel y almendra, flan de Almendras Revellín, así como frutas que no pueden faltar en la mesa como albaricoques, manzanas, sandías, peras, etc.. 

La gastronomía ceutí destaca principalmente por sus pescados, especialmente los túnidos, sobre todo secos, el bonito, el "volaó", etc... 

El pescado fresco y frito es también peculiar, así como el marisco. Sus costas salpicadas de calas y rocas hacen que la pesca submarina sea considerada excepcional por su rica flora y fauna marina. Clásicos también son los pinchitos morunos, uno de los pocos sitios donde de verdad se puede degustar el auténtico y no el convencional trozo de carne adobada que no tiene nada que ver. 

Otro plato que aunque no está catalogado como típico son los corazones, sencilla, singular y sabrosa receta inequívocamente caballa. Los Corazones de Pollo son un pedacito del alma de Ceuta; son el sabor de la cultura ceutí....FUENTE:

www.vstromclub.es

RADIO CEUTA (EAJ 46): 80 AÑOS DE HISTORIA

http://ceutareportajes.blogspot.com.es/

Los inicios de Radio Ceuta se remontan a la década de los años 30. La sociedad  ‘Mas, Bernaola y Compañía’ solicitó a la Dirección General de Telecomunicaciones la instalación de una emisora de poca potencia y considerada como emisora local. Mientras llegaba la autorización por parte del Gobierno, la empresa fue realizando las oportunas gestiones para la instalación de antenas, construcción del centro emisor y el acondicionamiento de los estudios, que fueron ubicados en un desaparecido edificio sobre cuyo solar se construyó años después el colegio ‘Beatriz de Silva’.
El 17 de marzo de 1933 el Ayuntamiento de Ceuta aprobaba en sesión plenaria el proyecto de instalación de los postes y el inicio de las obras del centro emisor en el monte Hacho. Superado un período de prueba, y tras una inspección por parte de la Dirección General de Telecomunicaciones, el Cuerpo de Telégrafos concedía la licencia para que se comenzasen las emisiones con el indicativo E.A.J. 46, y con una potencia de 200 watios. El 9 de mayo de 1934, una voz dulce, la de Salud Tejero, anunciaba a las doce del mediodía el inicio, de forma oficial, de las emisiones de Radio Ceuta.MAS

Historia de la Legión Española

http://legion-qalainau.ucoz.es/

La Legión fue creada por Real Decreto de 28 de enero de 1920, siendo ministro de Guerra José Villalba, con el nombre de Tercio de Extranjeros, con el fin de hacer frente, como ya había hecho Francia, a la dureza de los combates en la guerra del Rif (Marruecos), para lo que no estaban preparadas las tropas de reemplazo.
Su primera base fue el Acuartelamiento García Aldave, de Ceuta, situado sobre un monte desde el que se controla todo el Estrecho de Gibraltar, y que el ejército español comenzó a ocupar en 1860. La primera expedición de caballeros legionarios ocupó el cuartel en 1920.
Su primer comandante fue el teniente coronel de infantería José Millán-Astray Terreros, que sería quien le daría a la nueva fuerza su peculiar estilo y mística. Esta unidad encuadraba a los españoles y extranjeros que voluntariamente se alistaban para luchar en Marruecos. No obstante, se considera como fecha de fundación la del alistamiento del primer legionario el 20 de septiembre de 1920.
Inicialmente el Tercio constaba de una Plana Mayor de Mando y Administrativa, y tres Banderas (Batallones) que disponían cada una de Plana Mayor, dos compañías de fusiles y otra de ametralladoras.
El entonces comandante Francisco Franco fue el jefe de la Primera Bandera y lugarteniente de Millán-Astray. Los siguientes jefes del Tercio fueron los tenientes coroneles Valenzuela, Francisco Franco (1923-1935) también como coronel y el coronel Millán Astray. El cuartel del Rey en Ceuta sería la primera ubicación de La Legión

Calle Antonia Céspedes Gallego , ¿Para cuándo ?

La sindicalista ceutí Antonia Céspedes, ejecutada en 1937, se merece una calle con su nombre. (Archivo : Paco Sánchez)



En varias ocasiones he escrito sobre esta sindicalista ceutí Antonia Céspedes Gallego, cariñosamente conocida como “la latera” y la deuda que tenemos con ella como símbolo de otras muchas mujeres ceutíes quienes sufrieron represión en nuestra ciudad. Las asociaciones vecinales, Digmun, sindicales y también, ¿Porqué no ?, el Centro Asociado de la Mujer, deberían ponerse a trabajar y acordar que el próximo año en el día de la Mujer se inaugure una calle con su nombre. Todo es cuestión de comprometer a nuestros ediles, y además, recordar que el callejero de nuestra ciudad tiene muy pocos nombres de mujeres ceutíes. Antonia Céspedes, se encontraba detenida en la cárcel de mujeres del Sarchal de donde fue sacada en la madrugada del 21 de enero de 1937 su cuerpo fue encontrado en una de las laderas de la barriada, tenía 46 años. Era una persona muy humilde, vivía en el patio Centenero, una gran luchadora siempre cerca de la mujer trabajadora y de sus mejoras sociales, unos meses antes de su ejecución fue juzgada siendo condenada a cadena perpetua. En el consejo de guerra al cual he tenido acceso, ya se le acusaba de ayudar a otras mujeres. Textualmente el juez militar escribió : “Se le acusa de incitar a las mujeres, ya que en una de las últimas huelgas fue por las casas sacando a las muchachas que trabajaban en el servicio domestico, para conseguir mejoras sociales y en las elecciones del 16 de febrero de 1936 fue apoderada en una mesa apoyando al candidato del PSOE Manuel Martínez Pedroso”. Tenemos constancia por la prensa de su actividad sindical, ella trabajaba en la fábrica de conservas de Pedro Castillo y Antonio Llano en la bahía sur, junto a la playa de la Ribera. En mayo de 1931, lideró una huelga para conseguir mejoras para las trabajadoras entre otras reivindicaciones, pedía, jornada laboral, horarios, salarios e higiene. En los siguientes términos : “no permitáis que embarquen vasijas y menos aún dejar desembarcar pescado para ninguna fábrica de la península, que proceda de Ceuta, porque perjudicáis grandemente la lucha que por estas bravas compañeras” y terminaba el manifiesto con : ¡trabajadores ! ¡No olvidéis este llamamiento ! proceded con energía a todo intento de perjuicios contra nuestras compañeras. El comité de huelga. Ceuta, 18 de junio de 1.931”.

Empieza por la caballa y termina con la breva

Ceuta. La ciudad de los cuatro mundos
A los ceutíes se les conoce también como caballas




los ceutíes se les conoce también como caballas. Ellos bromean contando que es porque les gusta comer pescadito frito y caballas de aperitivo. Pero quizá sea más la proximidad de sus vecinos andaluces la que les haya traído tan buena costumbre. El aperitivo se basa en vinos jerezanos o malagueños, cervezas, mariscos y pescado frito, pinchos morunos… Como muestra, El Pescadito Frito (Antioco, 1), céntrico, y el Bar Benito (barriada de San Amaro), con fabulosos mariscos y los pescados a la plancha o fritos. Pero aquí es casi un deber irse también de dulces. Es una delicia probar el pastel de moka (0,80 €) o la breva –relleno de cabello de ángel– de la pastelería La Campana (Real, 13); las saritas –de almendra y bizcocho– y las calatravas –de flan y bizcocho– (0,90 €) de El Vicentino (Alférez Bayton, 3); o las milhojas (0,80 €) de La Africana (Real, 56).
Una vuelta por el mercado
Aunque no tienen una arquitectura espectacular, merece la pena conocer los mercados ceutíes para llevarte algún recuerdo gastronómico. Hay dos, el Mercado de Hadú, en la barriada del mismo nombre, y el Mercado Central de Abastos, en la plaza de la Constitución. Lo que más llama la atención es la mezcla de olores, indescriptible. Y las pescaderías, con los peces saltando en el hielo. Hay meros, salmonetes, pez espada, que aquí llaman aguja palá, el bonito, el pez limón, boquerones y sardinas, caballas, voraz, abadejo y mariscos de toda clase, sobre todo langostas, langostinos, gambas, cigalas y centollas. Y en muchas los venden con el adobo especial ceutí. Párate en los puestos de especias: árabes, indias y andaluzas. Y compra también un paquete de almendras, saben diferentes.

Textos: Concha Barón
Foto: Ricardo De la Riva

PUERTO DE CEUTA 1922

Construcción del puerto de Ceuta, al fondo una locomotora, 1922

Limón sutil o ceutí


http://castellanoactual.com/limon-sutil-o-ceuti/
Los cítricos proceden todos del lejano Oriente y llegaron a Europa en la época de las Cruzadas aunque solo las mandarinas hacen referencia en la huella de su nombre a ese origen tan distante. De la ciudad de Tánger tomó su nombre la tangerina. Los nombres del naranjo y la lima viajaron con la fruta desde el sánscrito al persa y de ahí al árabe antes de difundirse en las lenguas occidentales. En castellano a la lima se le sumó el limón, forma aumentativa que luego tomó prestada el inglés. En Perú llamamos limón sutil a una variedad cuyo nombre verdadero era limón ceutí y en México se denomina generalmente limón verde. Su sabor no tiene nada de sutileza y más bien ostenta el grado de acidez más alto de su género, pero es que con el tiempo y por error se le cambió el nombre, cuando la lejanía hacía difícil comprender el sentido del gentilicio. Se llamaba limón ceutí en referencia a la ciudad de Ceuta, posesión española desde los tiempos de los cruzados, pero enclavada en el extremo septentrional del continente africano. Se trata de una etimología popular, por supuesto, que atribuye al adjetivo una característica que no existe en el limón, pero que de cualquier modo da un aire prestigioso a la denominación. La equivocación se produce asimismo por paronomasia, es decir, por el parecido fonético de las dos palabras. Aunque en cualquier caso se debe entender por la evolución del contexto histórico: el adjetivo resultaba sin duda más familiar y reconocible que ese exótico y ya lejano gentilicio, que se presenta además con ese extravagante sufijo, por cierto, de claro origen semítico: ceutí, israelí, marroquí, bengalí…, usado en referencia a algunos topónimos peninsulares (a lo de Marbella se le dice marbellí), pero que no ha tenido mayor empleo en el ámbito hispanoamericano.

"Escalera de la Sangre"



Lugar macabro para la historia ceutí. Dentro de la historia de Ceuta, también hay páginas muy tristes que por fortuna, desaparecieron en 1911, por la brillante gestión del General Alfau, que logró, que la plaza dejara de ser un presidio donde se ejecutaban a los reos condenados a la máxima pena.
En la fotografía vemos el tramo final de la "Escalera de la Sangre", por donde los presos condenados ala pena capital, accedían al semibaluarte de San Pedro, donde generalmente eran ahorcados.
Una nota curiosa de nuestra historia, es la del garrote vil. Fue introducido en España por Fernando VII, en 1828, como único método de ejecución legal. Además lo hizo como regalo de cumpleaños a su muy amada esposa la Reina. Este método vino a sustituir la horca. Podría haberle regalado un collar de perlas. No escribo lo que pienso porque vais a decir que soy un grosero.

PLAYA DE LA ALMADRABA CEUTA

"face" Recuerdos de la Almadraba de Ceuta

El vuelo del Dragon Rapide

FUENTE: ROJOYAZUL.NET.
(Texto extraído de la revista Historia y Vida)

El 6 de julio de 1936, Juan Ignacio Luca de Tena, Director de ABC, llama desde Biarritz a Luís Bolín Bidwell, corresponsal de su diario en Londres y le hace el siguiente encargo:"Necesito que contrates en Inglaterra un hidroavión capaz de volar directamente desde las Canarias a Marruecos, si es posible a Ceuta. Un español llamado Mayorga te facilitará el dinero preciso; trabaja en la City, en la banca Kleinwort. El aparato tiene que estar en Casablanca el sábado próximo, 11 de julio".
Los preparativos
Con este objetivo, Bolín se reúne en Simpson's, tradicional restaurante del Strand londinense, especializado en rosbif y solomillo, con Juan de la Cierva, inventor del autogiro, y Douglas Jerrold, editor de la revista English Review, de ideología ultraderechista, conocido por su simpatía hacia Adolf Hitler, y miembro de The Link, una agrupación filonazi. Ambos son muy buenos amigos de Bolín



Ni De la Cierva ni Bolín saben cual es el objetivo de la misión pero no les cuesta imaginar que se trata de trasladar al general Franco, nombrado por Azaña capitán general de las Canarias para alejarlo de la península. Su participación es crucial debido a que las tropas situadas en el Marruecos español, que le idolatran, son las únicas realmente operativas del ejército y de las pocas con experiencia en combate. Sin la colaboración de estas fuerzas, una sublevación en la península podría llegar a ser controlada, aunque no sin dificultades.Bolín y De la Cierva se pone manos a la obra pero no encuentran ningún hidro de esas características. Tendrán que contentarse con un de Havilland DH-89A Dragon Rapide, un avión de siete plazas que la Olley Air Service opera desde el aeropuerto de Croydon [1]. Jerrold se lo ha sugerido a Bolín y De la Cierva, experto en aeronáutica, lo ha considerado como una excelente opción.Hay que alterar el plan inicial. Ceuta no tiene aeropuerto, por lo que se hace necesario buscar otro lugar para el aterrizaje final y crear un plan de vuelo que no contemple ninguna escala en la España peninsular. Para enmascarar las intenciones reales del viaje, De la Cierva ha propuesto simular que se trata de un viaje de placer a Tenerife realizado por dos maduros ciudadanos británicos acompañados por dos rubias mucho más jóvenes que ellos. La intención es que las dos chicas desvíen la atención de las autoridades sobre el resto de pasajeros.
Jerrold se pone en contacto que un amigo suyo, Hugh Pollard, comandante retirado de ideología filonazi, y le propone volar "a África con dos chicas" (Sic). Las chicas acabarán siendo Diana, hija del propio Pollard, y Dorothy Watson, una amiga de Diana con llamativas costumbres como guardar el tabaco y el encendedor en el elástico de sus bragas; y los dos maduros británicos serán Bolín y Pollard.En sus escritos posteriores a la Guerra Civil, Bolín siempre ha presentado a Pollard como una persona superficial que no hablaba español, aficionado a las armas y a la pesca. No obstante, los archivos desclasificados del MI6, servicio de inteligencia británico, indican lo contrario y muestran a Pollard como agente de dicho servicio, que hablaba español perfectamente y que había participado, bajo la tapadera de periodista, en misiones en Irlanda, Méjico y Marruecos. Bolín debía saber todo esto para confiar en él una misión tan importante y, naturalmente, los servicios secretos británicos debían estar al corriente de la operación. La tripulación se completa con un capitán, Cecil W. H. Bebb; un mecánico, George Bryers, y un radiotelegrafista.El 9 de julio Bolín recoge en el Kleinwort's Bank un sobre con dos mil libras esterlinas, toda una fortuna proporcionada por Juan March, enemigo acérrimo de la República desde que sus negocios, limpios y no tan limpios, están siendo perseguidos por las autoridades. Además, ha garantizado a Franco la estabilidad económica de su familia en caso de que el golpe fracasase.Con el dinero Bolín hace frente al alquiler del aparato y el seguro. Por su parte, el Duque de Alba y De la Cierva se comprometen a aportar el valor integro del avión en caso de accidente o pérdida.
[1] Dragon Rapide G-ACYR fue incorporado a la Royal Air Force durante la Segunda Guerra Mundial, donde prestó servicio como enlace durante toda la contienda. En 1953 fue retirado del servicio y adquirido por un acaudalado hombre de negocios apellidado Griffith, que lo donó a Franco. En la actualidad puede contemplarse en el Museo del Aire de Cuatro Vientos.

El vuelo a Casablanca
El día 11, a las siete de la mañana, el G-ACYR despega del aeropuerto de Croydon y comienza un viaje lleno de incidentes, con un aterrizaje en un aeropuerto anegado por el agua, en Burdeos. El Marqués del Mérito se incorpora a la expedición con el objetivo de llegar a Casablanca y, desde allí, a Tánger para alquilar una avioneta por si Franco debe trasladarse desde allí hasta el Llano Amarillo, donde un avión de pequeño tamaño puede tomar tierra. Para dejar sitio en el aparato, se desembarca al mecánico de vuelo y se le encarga que vuele desde Toulouse hasta Casablanca en un vuelo regular de Air France, para reincorporarse al grupo.Ese mismo día salen con destino a Portugal pero el mal tiempo y la incompetencia del radiotelegrafista, que mantendrá durante gran parte de viaje, frustran la iniciativa y les obliga a volver y aterrizar en Biarritz a la espera de mejores condiciones. Bien entrada la tarde parten con rumbo a Oporto con la ayuda de un mapa Michelin, pero la falta de combustible les obliga a aterriza en un aeródromo militar cercano a su destino. El día 12 acaban el vuelo entre Oporto y Lisboa, donde Bolín y el Marqués del Mérito se entrevistan con el General Sanjurjo. Éste va a encabezar el golpe pero desde su exilio de Portugal no ha organizado nada, por lo que no puede más que darles ánimos.Por la tarde de ese día todo el grupo viaja hasta Casablanca, donde se reúnen con el mecánico de vuelo y se hospedan el Hotel Carlton. Pollard, que oficialmente ha alquilado los servicios del avión, ordena a Bebb que lo prepare todo para partir hacia las Canarias, a lo que éste responde que debe revisar los motores y que no podrán partir antes del día 15.Bolín se quedará en Casablanca por motivos de seguridad. Antes de llegar a Gando deberá repostar en Cabo Juby, en Ifni, y podría levantar sospechas de las autoridades. Aún así, la noticia del vuelo ya ha llegado al Ministerio del Interior, desde donde se ordena que sea inmovilizado a su llegada a Gando, el mejor aeropuerto de Gran Canaria, el 15 por la tarde (en el diario de la Olley Air Service figura el día 14; no el 15). El radiotelegrafista también deja al grupo en Casablanca y regresa a Inglaterra en barco.

El radiotelegrafista
La figura del radiotelegrafista ha sido en ocasiones discutida: No consta su nombre en el diario de vuelo, no era imprescindible su presencia pues el piloto podía hacer funcionar la radio desde su asiento, mostró una tendencia al alcoholismo desde Burdeos, clara incompetencia y, según Bolín, mientras sobrevolaban España intentó ponerse en contacto con algún aeródromo próximo.Todo ello ha llevado a pensar que se trataba de un agente de Madrid. En ese caso sería lógica la decisión de prescindir de él en Casablanca, donde le sorprenden borracho, en lugar de Biarritz o Lisboa, desde donde podría haberse puesto en contacto rápidamente con sus superiores. Además, es Pollard y no Bebb quien decide dejarle en tierra (Pollard, oficialmente sólo es un pasajero) y convence al cónsul británico para que se haga cargo de los gastos de la repatriación. Ésta, extraña para un ciudadano que no está en apuros, buscaría dejar al radio bajo vigilancia del cónsul y su embarque en un mercante británico, dificultaría seriamente su comunicación con el gobierno de Madrid.

En Canarias
Llegados a Las Palmas, los pasajeros ingleses se dirigen en barco a Santa Cruz de Tenerife para dar la contraseña "Galicia saluda a Franco", escrita por Bolín en Casablanca, a un médico implicado en la trama. Mientras, que Bebb y Bryers se quedan en Gando. El 16 de julio son detenidos en la habitación de su hotel he interrogados por hombres del general Orgaz sobre el objetivo de su viaje. Siguiendo indicaciones de Bolín, les dicen que esperan a un grupo de turistas ingleses para llevarlos de vuelta a Inglaterra. Ese mismo día muere el general Balmes en un accidente con su arma reglamentaria.El 17 Franco embarca en el correo Viera y Clavijo con destino a Las Palmas para, como le ha encomendado el Gobierno, investigue el suceso y presida el funeral. Llega a las 8:00 h. y asiste a la autopsia y velatorio. A las 12:00 h. preside, junto al Boig Roix, gobernador civil, y el presidente del Cabildo, el entierro. Durante esa tarde visita diversos acuartelamientos y regresa a su alojamiento en el Hotel Madrid sobre las 19:00 h. En ese momento la sublevación es más que un rumor y Boig Roix concentra fuerzas de la Guardia Civil y de la Guardia de Asalto en el edificio del Gobierno Civil. Boig telefonea a Casares Quiroga, presidente del Gobierno exponiendo sus temores. Casares le contesta: "No pasará nada. Vigílelo".Ese mismo día, Bebb es requerido nuevamente por el general Orgaz en presencia de Pollard. Se les dice que el interrogatorio del día anterior estaba destinado a confirmar su lealtad y que su pasajero estaba ya en Las Palmas.El 18 de julio a las tres de la madrugada, tras recibir noticias del general Solans haciéndole saber que la sublevación ha triunfado en Melilla, ordena la ocupación de la ciudad, puerto, centros de comunicaciones y nombra nuevas autoridades. Se declara el estado de guerra La UGT declara la huelga general y cientos de trabajadores se concentran en la plaza de la Feria. A las 8:30 h. un millar de obreros se dirigen al Gobierno Militar y son rechazados por dos pelotones de Infantería. Franco exige al gobernador civil la rendición incondicional. A las 10:20 se confirma el control de los aeródromos por parte de los alzados. Para evitar la posibilidad de un atentado en carretera se requisa el remolcador España 2 para llevar a Franco hasta Gando. Antes de embarcar, un grupo de Guardias de Asalto intentan disparar frustradamente sobre él. Franco ha perdido un precioso tiempo sofocando esta resistencia.Antes, Franco ha embarcado a su mujer e hija camino de Lisboa desde el Puerto de la Luz y los ciudadanos ingleses, han embarcado también de vuelta a su país.

De Canarias a Marruecos
A las 14:33 h. el Dragon Rapide despega camino de Casablanca con Franco vestido de paisano. Lleva un pasaporte falso, cedido por el diplomático José Antonio de Sangróniz. Con él van otros dos hombres también de paisano: su primo, el teniente coronel Francisco Franco Salgado, es uno de ellos; el otro, un oficial de Aviación. En la primera escala, en Agadir, se encuentran con un grupo de aviones militares que vuelan de Cabo Juby a la península por orden del Gobierno. Franco ordena a Bebb que aparque en el otro extremo de la Pista para evitar ser reconocido. Desde allí, Bebb envía un mensaje cifrado a Bolín informándole de la presencia a bordo de Franco, que no baja del avión.Finalmente, a las 21 a las 21.15, el Dragon Rapide llega a Casablanca y se reunen con Bolín. Franco quiere seguir el viaje pero es disuadido por todos, por lo que pernoctan en Casablanca. Bolín comparte habitación con él.
Durante ese día Bolín recibe una llamada del Marqués del Mérito diciéndole que no pueden aterrizar en Tánger, como estaba previsto porque un grupo armado aguarda la llegada de Franco. El destino va a ser el aeródromo de Sania Ramel, Tetuán, controlado por el teniente coronel Eduardo Sáenz de Buruaga. Hasta hace poco, el aeródromo ha sido defendido por el comandante Ricardo de la Puente Bahamonde, fiel a la República y primo hermano de Franco.Finalmente, el 19 de julio de 1936 a las siete de la mañana, Franco, que nuevamente viste su uniforme de general con fajín rojo y borlas doradas, llega a Tetuán. Tras ordenar a Bebb que dé una pasada rasante sobre la pista para comprobar que todo está en orden, reconoce a Sáenz de Buruaga ("el rubito") y aterrizan.Franco toma el mando del Ejército de África y la noticia llega a todos los rincones de España. La Guerra Civil ha empezado.

PRIMERA GUERRA CON MARRUECOS (1859-1860)