ABRIL DE 1808 LOS BRITANICOS OCUPAN LA ISLA DEL PEREJIL......CEUTA

 


Ceuta entre 1802 y 1808: el bloqueo marítimo y las relaciones con Gran Bretaña


La historia de Ceuta a comienzos del siglo XIX estuvo marcada por las guerras europeas, las rivalidades entre España, Francia y Gran Bretaña, y la importancia estratégica de la ciudad en el estrecho de Gibraltar.

Durante aquellos años, Ceuta era una plaza militar de primer orden. Sus murallas, sus fortificaciones y su posición frente a la costa norteafricana la convertían en un enclave fundamental para controlar las comunicaciones marítimas entre el Atlántico y el Mediterráneo.

Sin embargo, para reconstruir este episodio es importante distinguir entre los acontecimientos documentados y las afirmaciones que necesitan una comprobación adicional, especialmente en lo relativo a un supuesto bloqueo británico prolongado y a la presencia de tropas inglesas en el Monte Hacho.

La Paz de Amiens y el final de una etapa de hostilidad

La Paz de Amiens, firmada en marzo de 1802, puso fin temporalmente a las hostilidades entre Gran Bretaña y Francia, con España vinculada al sistema de alianzas francés. Para Ceuta, cuya economía dependía en buena medida del abastecimiento marítimo, los conflictos navales anteriores habían supuesto una amenaza constante.

Conviene precisar que los bloqueos británicos de Ceuta no comenzaron en 1802. La documentación histórica recoge un bloqueo entre 1796 y 1802 y otro entre 1805 y 1806. Por tanto, la presión naval británica sobre la plaza fue anterior a la Guerra de la Independencia española.

La situación de Ceuta era delicada: cualquier interrupción de las comunicaciones marítimas podía dificultar la llegada de alimentos, mercancías y suministros militares. La guarnición debía mantener operativas las fortificaciones y garantizar la seguridad de una ciudad situada en un punto estratégico del estrecho.

2. El Monte Hacho y las defensas de Ceuta

El Monte Hacho constituía una pieza fundamental del sistema defensivo ceutí. Desde sus alturas se dominaba una parte importante del litoral y se protegían los accesos marítimos a la península de la Almina.

Las fortificaciones del Hacho contaban con baterías, fuertes y caminos militares que permitían desplazar tropas y artillería. La ciudadela situada en la cima había sido reconstruida en 1771, mientras que las defensas costeras se habían desarrollado durante décadas para proteger la plaza.

Durante los primeros años del siglo XIX, la defensa de Ceuta dependía principalmente de su propia guarnición española. Es importante no confundir la presencia de tropas británicas en territorios cercanos con una ocupación británica del Monte Hacho en 1808, circunstancia que las fuentes consultadas no permiten confirmar.

3. Abril de 1808: los británicos ocupan la isla de Perejil

Uno de los episodios más llamativos de aquel año ocurrió en la pequeña isla de Perejil, situada cerca de la costa africana, en las proximidades de Ceuta.

Según la documentación histórica recogida en la prensa ceutí, el 5 de abril de 1808 el gobernador de Ceuta, Ramón Carvajal, recibió noticias de que fuerzas británicas habían desembarcado en el islote. Los informes hablaban de embarcaciones inglesas y de unos 200 hombres trabajando en el lugar.

El 19 de abril, el cónsul español en Marruecos informó a las autoridades de que la presencia británica dificultaba el tráfico costero del Estrecho. La ocupación generó preocupación en el Gobierno español, que llegó a estudiar la posibilidad de enviar una expedición para desalojar a los británicos.

Finalmente, las tropas inglesas abandonaron Perejil. La isla volvería a adquirir relevancia estratégica por su proximidad a Ceuta y a las rutas marítimas del Estrecho.

4. La Guerra de la Independencia cambia las alianzas

La invasión napoleónica de España en 1808 transformó radicalmente las relaciones internacionales. España, que había mantenido una estrecha relación con Francia, pasó a combatir contra los ejércitos napoleónicos.

Gran Bretaña se convirtió entonces en aliada de la resistencia española frente a Napoleón. Sin embargo, este cambio diplomático no eliminó las diferencias de intereses entre ambos países, especialmente en torno al control del estrecho de Gibraltar y la seguridad de las plazas estratégicas del norte de África.

La presencia británica en las proximidades de Ceuta debe entenderse dentro de ese contexto. Los ingleses pretendían proteger Gibraltar y evitar que las fuerzas napoleónicas pudieran amenazar su posición en el Estrecho.

5. La llegada de tropas británicas a Ceuta

Un matiz importante para la historia local es que la presencia de soldados británicos en Ceuta está documentada en una etapa posterior a los primeros acontecimientos de 1808.

Según un artículo histórico publicado por El Faro de Ceuta, en 1811 el mayor general británico Fraser ofreció reforzar la guarnición ceutí con un regimiento procedente de Gibraltar. La ciudad ya contaba entonces con tropas británicas, pero el gobernador español, José María Alós, defendía la autonomía militar de la plaza y desconfiaba de cualquier posible intento de aumentar la influencia británica.

Este episodio refleja una realidad importante: aunque España y Gran Bretaña combatían contra un enemigo común, las autoridades españolas procuraban mantener el control de Ceuta y evitar que la cooperación militar se transformara en una pérdida de soberanía.

Conclusión: una ciudad entre las grandes potencias

Entre 1802 y los años posteriores a 1808, Ceuta vivió una etapa marcada por la rivalidad naval, la amenaza de los bloqueos, la importancia de sus fortificaciones y el cambio de alianzas provocado por la invasión napoleónica.

El Monte Hacho siguió siendo uno de los principales bastiones defensivos de la ciudad. La ocupación británica de Perejil en abril de 1808 y la posterior cooperación militar entre España y Gran Bretaña muestran hasta qué punto Ceuta estaba vinculada a los acontecimientos internacionales.

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