EN BUSCA DE LOS 7 MONTES.
Ceuta, una ciudad cargada de historia y misterio, ha sido desde tiempos inmemoriales un crisol de culturas y civilizaciones. Ubicada estratégicamente en el estrecho de Gibraltar, ha sido testigo de innumerables acontecimientos que han moldeado su identidad. La leyenda cuenta que hace siglos, esta región estaba coronada por siete montes, cada uno con su propio enigma y esplendor. Hoy, cuatro exploradores intrépidos se han embarcado en una misión épica para redescubrir estos montes perdidos y desentrañar los secretos que guardan.
La búsqueda de los siete montes no es solo una aventura geográfica, sino también un viaje a través del tiempo y la memoria colectiva. Los exploradores, armados con antiguos mapas, manuscritos y herramientas modernas de navegación, recorren cada rincón de Ceuta, desde sus playas hasta sus colinas más remotas. Cada monte, según las crónicas antiguas, tiene una historia única: algunos fueron lugares de culto, otros bastiones de defensa, y otros más, puntos de observación astronómica. La tarea es ardua, pero la pasión por descubrir y preservar el legado histórico de la ciudad impulsa a estos valientes aventureros.
A medida que avanzan en su búsqueda, los exploradores no solo desentierran vestigios físicos, sino también relatos orales transmitidos de generación en generación. La población local, consciente de la importancia de su patrimonio, se une a la misión, compartiendo leyendas y conocimientos ancestrales. Esta colaboración entre los exploradores y los habitantes de Ceuta no solo enriquece la investigación, sino que también fortalece los lazos comunitarios y revaloriza la identidad cultural de la ciudad. Al final del camino, la esperanza es que los siete montes vuelvan a erguirse, no solo en el paisaje físico, sino también en la memoria viva de todos aquellos que habitan y aman esta tierra mítica.
REALTOS........ CARLOS CORDERO

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Un buen ejemplo es el brocal del pozo del patio de la madrasa Al Yadida (que encabeza este texto), que se exhibe en un rincón al final del recorrido de la Basílica Tardorromana, en una sala sin conexión ni artística ni histórica con el resto del espacio museístico. Una bella pieza del siglo XI de mármol tallado con elegante epigrafía cúfica que sería la pieza estrella de cualquier museo arqueológico y que en Ceuta es solo una más entre las maravillas que atesora. Sólo en arte islámico medieval, la Ciudad guarda una colección propia de incalculable valor artístico e histórico, solo comparable en España con Granada o Córdoba y con poco parangón en el mundo, comparan fuentes de Patrimonio.










