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Fenómenos Extraños En El Ayuntamiento De Ceuta.

Los extraños sucesos han adquirido dimensiones de leyenda entre la población. Todo sucede por la noche: un piano que suena sin que nadie lo toque, ascensores que suben y bajan solos, un toldo automático que se pliega y despliega misteriosamente. Entre los testigos hay funcionarios y policías municipales.

El agente Luis Díaz tras comerse tranquilamente su bocadillo, sentado ante la mesa desde la cual controlaba el resto del edificio, decidió hacer la ronda por las zonas más nuevas del inmueble. Las habitaciones del ala antigua se encontraban cerradas bajo llave y, por lo tanto, era imposible que albergaran a algún visitante inoportuno.
Después de recorrer todos los pasillos transitables, se acomodó de nuevo en su silla y se dispuso a leer hasta el amanecer. Pero sólo unos minutos después, su tranquilidad se vio enturbiada por un sonido inesperado. El sobresalto fue grande. Rápidamente acudió a la zona desde la cual procedía aquel ruido anormal. Pronto escuchó de nuevo los sonidos desacompasados, pero esta vez parecía que provenían del piano que se encontraba en el salón de actos. Sin más dilación, decidió pedir refuerzos, ya que no sabía quién o quiénes podían haber entrado ni con qué intenciones. Es así como advirtió a los dos agentes que se encontraban patrullando la zona en su vehículo.
ayuntamiento ceuta
Pocos minutos más tarde los tres policías inspeccionaban meticulosamente la sede del Ayuntamiento, comenzando por el lugar donde se hallaba el piano. Pero el edificio se encontraba desierto y no había señal alguna de que alguien hubiese entrado y salido, puesto que todas las puertas estaban cerradas por dentro con llave.
Tras marcharse sus compañeros y quedar de nuevo solo, el agente Díaz se mantuvo algo más tenso, pero prosiguió con su lectura. Al cabo de un rato escuchó de nuevo el piano, como si alguien lo aporreara, pero esta vez con más fuerza. De nuevo llamó a sus compañeros, que regresaron y repitieron la inspección rigurosa de todas las instalaciones, sin encontrar al misterioso intruso que parecía bromear, tocando una espectral melodía nocturna.
La mayor parte de los agentes que han realizado turnos de noche en este inmueble, fueron testigos involuntarios de fenómenos inexplicables que, en más de una ocasión, han hecho temblar al más valiente. Lo más frecuente eran las voces procedentes de un lugar indeterminado, difícil de ubicar. Murmullos que parecían proceder de distintos lugares al mismo tiempo. A veces, esas extrañas voces iban acompañadas por sonidos de pasos en las plantas superiores y por el ruido característico del trabajo de oficina, como movimiento de sillas que se arrastraban, máquinas de escribir, ruido de grapadoras, puertas que se cerraban y el trasiego rutinario propio de un ambiente en el cual deambulan y trabajan muchas personas.
Pero todo esto sucedía en las horas en que el policía que hace turno por la noche se encuentra solo en el edificio, sin que ningún extraño pueda entrar y salir sin ser visto. Una de las manifestaciones que más se repetían era que el ascensor comenzaba a cambiar de planta de manera automática, sin que nadie presionase los botones. Curiosamente, la puerta terminaba por abrirse siempre en la planta donde se encontraba el desconcertado agente de guardia. Alguna vez éste había llegado a empuñar su arma reglamentaria, ya que estas situaciones provocan momentos de tensión y sensación de peligro.
Uno de los principales fenómenos que recordaba Juan Vivas, alcalde por aquel entonces, era el de policías que afirmaban ver con cierta frecuencia la materialización de un hombre vestido con túnica larga y sombrero. Este fantasma se paseaba con tranquila parsimonia por los pasillos y habitaciones del Ayuntamiento y luego desaparecía repentinamente, de forma espontánea. Desde luego, una experiencia inquietante para cualquier persona.
Un día uno de los agentes, se encontraba sentado en la mesa de control de la entrada. La puerta principal estaba cerrada y no había nadie más en el edificio. En determinado momento escuchó un chirrido que procedía de la entrada, más concretamente de la zona del techo. Al mirar en aquella dirección, observó que un enorme toldo automático, que normalmente está plegado, había descendido unos centímetros desde su posición inicial.
El policía se quedó a la espera de que volviera a manifestarse el sonido. Entonces, el toldo comenzó a bajar lentamente, multiplicándose los chirridos. Finalmente se desplegó por completo. Pero cuando el agente pensaba que el misterioso episodio ya había concluido, el toldo empezó a subir hasta recuperar su posición original.
Al día siguiente, se informó del funcionamiento del mecanismo. Entonces descubrió que el toldo era automático y se accionaba pulsando unos botones que estaban en la caja de los fusibles y la alarma. Puesto que, durante la noche anterior, él estaba solo, la única explicación posible de lo sucedido era que alguna fuerza invisible hubiese activado aquel mecanismo.
Una de las posibilidades que barajan quienes han sido testigos de estos fenómenos paranormales es que pueden ser provocados por el espíritu errante del Sr. Sánchez Prado, el antiguo alcalde de la ciudad, quien da nombre a la propia calle donde se ubica el edificio del Ayuntamiento.
Este hombre fue muy querido en vida por los ceutíes, porque era médico y solía ayudar a quien lo necesitara sin pedir nada a cambio. Por este motivo, tras su muerte siempre fue recordado con cariño.
Algunos comentan que, durante su etapa de alcalde, solía vestir una capa muy parecida a la que describen aquellos que han visto la figura espectral en el Ayuntamiento. Tampoco faltan los testigos que van más lejos y afirman haber divisado un rostro parecido al de Sánchez Prado. De todos modos, el miedo a lo desconocido es tan fuerte que, en ocasiones, los policías han realizado su turno de vigilancia desde un vehículo y en el exterior. Según el alcalde actual, estas leyendas se transmiten desde hace más de veinte años.
Fuente consultada:http://labitacoradelmiedo.wordpress.com
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Historia de la Legión Española

http://legion-qalainau.ucoz.es/

La Legión fue creada por Real Decreto de 28 de enero de 1920, siendo ministro de Guerra José Villalba, con el nombre de Tercio de Extranjeros, con el fin de hacer frente, como ya había hecho Francia, a la dureza de los combates en la guerra del Rif (Marruecos), para lo que no estaban preparadas las tropas de reemplazo.
Su primera base fue el Acuartelamiento García Aldave, de Ceuta, situado sobre un monte desde el que se controla todo el Estrecho de Gibraltar, y que el ejército español comenzó a ocupar en 1860. La primera expedición de caballeros legionarios ocupó el cuartel en 1920.
Su primer comandante fue el teniente coronel de infantería José Millán-Astray Terreros, que sería quien le daría a la nueva fuerza su peculiar estilo y mística. Esta unidad encuadraba a los españoles y extranjeros que voluntariamente se alistaban para luchar en Marruecos. No obstante, se considera como fecha de fundación la del alistamiento del primer legionario el 20 de septiembre de 1920.
Inicialmente el Tercio constaba de una Plana Mayor de Mando y Administrativa, y tres Banderas (Batallones) que disponían cada una de Plana Mayor, dos compañías de fusiles y otra de ametralladoras.
El entonces comandante Francisco Franco fue el jefe de la Primera Bandera y lugarteniente de Millán-Astray. Los siguientes jefes del Tercio fueron los tenientes coroneles Valenzuela, Francisco Franco (1923-1935) también como coronel y el coronel Millán Astray. El cuartel del Rey en Ceuta sería la primera ubicación de La Legión
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BOCADILLO DE CORAZONES DE POLLO..CEUTA



 

FOTO Y RECETA RAFAEL FONTALBA


Rastreando por Internet encuentro lo siguiente “El nacimiento del exquisito bocadillo de corazones de pollo típico ceutí  y de gran aceptación en el mundo campero. Según cuenta la leyenda, todo empezó como una broma. Dicen que el propietario de un antiguo bar de tapas, La Farola, hoy ya desaparecido, quiso gastar una inocentada a sus clientes más fieles y les preparó un nuevo y malintencionado montadito. Pero el tiro le salió por la culata. Los parroquianos encontraron deliciosa aquella extraña tapa aliñada con especias morunas y quisieron conocer la receta: corazones de pollo. El mismo reparo que aún hoy sufren los foráneos al toparse con este bocadillo debieron sentir aquellos ceutíes que hace cuarenta años probaron este popular plato por primera vez. Aun así, y pese al estupor de estar masticando el corazón de un ave, los parroquianos admitieron que aquello estaba realmente sabroso. Había nacido una receta, que, aunque no sea precisamente alta cocina, ha logrado en muy poco tiempo convertirse en una referencia gastronómica ceutí de primer orden y casi un souvenir para quienes conocen por primera vez a Ceuta”.....https://elcruasandeaudrey.blogspot.com/2015/09/f00d-trucks-cheff.html

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POSIBLE AEROPUERTO DE CEUTA

Pista Internacional del Aeropuerto de Ceuta
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LOLA CUMBREROS.. CEUTA Y SUS 7 MONTES

VISITA EL BLOG DE Lola Cumbrero


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Tropas de sanidad militar de Ceuta. CEUTA Y SUS 7 MONTES

Cuadro plateado Virgen del perpetuo socorro

Cuadro de cobre plateado de la Virgen del perpetuo socorro.De las tropas de sanidad militar de Ceuta. Medidas con marco 33 x 19, sin marco 23 cm x 19 cm

VER AQUÍ
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Museo del Mar de Ceuta y 7 montes

Museo del Mar de Ceuta. por:Amigos del Museo del Mar de Ceuta .f



El Museo del Mar de Ceuta está ubicado en el Muelle Cañonero Dato, frente al edificio de la Autoridad portuaria de Ceuta. En su interior atesora una variedad de objetos relacionados con la navegación, una colección de conchas de moluscos donación de D. Salvador Fosati, y sobre todo una gran colección de osamentas de cetáceos y tortugas marinas , entre las que destacan en la exposición al público un gran esqueleto de yuybarta.Entre otros objetivos , el Museo ha fijado los siguientes : la educacion medioambiental y patrimonial cultural, la investigacion en biodiversidad marina, apoyar y promover actividades para la recuperación de la biodiversidad y calidad del medio natural, la redacción, edición y distribución de libros, monogramas,folletos y toda clase de información sobre patrimonio cultural y natural marino, la difusión y promoción de la cultura del desarrollo sostenible, la organización de conferencias, jornadas y otros eventos.
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Cuando los ceutíes éramos los refugiados

Clemente Cerdeira Fernández

El Faro Digital - Francisco Sánchez Montoya 12/9/15

La situación actual que están viviendo miles de refugiados que están llegando a las costas europeas: 50.000 de ellos, sólo en julio. Huyen de una guerra que comenzó en 2011. Ese éxodo nos retrotrae a unos acontecimientos similares que vivieron numerosos ceutíes tras el final de la guerra civil en 1939. 

Según, los escasos documentos a los que hemos tenido acceso, la gran mayoría recalaron en México, algunos en Rusia, Orán y Francia, en campos de concentración como el Argeles. Donde murieron por las deficientes y miserables medidas del gobierno francés. Después, ironía del destino, muchísimos de ellos en engrosarían las filas de la resistencia contra el ejército nazi.
 
Al exilio fueron hombres y mujeres ceutíes de todas las edades, estratos sociales y actividades profesionales. Tras el golpe del 17 de julio de 1936 las ciudades norteafricanas de Tánger, Casablanca y Orán, junto con las  peninsulares de Gibraltar y la costa malagueña, fueron  las primeras en acogerlos; después lucharon en los diferentes frentes republicanos y al término de la contienda se exiliaron en diversos países de Europa y América, dirigiéndose en especial hacia aquellos con los que ya habían sido frecuentes los intercambios.  

Francia y México fueron los dos núcleos más importantes del exilio ceutí. Francia acogió un mayor volumen,  en gran medida procedente de una extracción social media baja. Nada más atravesar la frontera en 1939 fueron  internados en campos de concentración, refugios y hospitales, sufriendo de forma directa la II Guerra Mundial. Otros muchos se marcharon hacia México, donde el presidente de aquel país, Lázaro Cárdenas, los acogió. A este país fueron, en su mayoría, políticos, intelectuales y técnicos cualificados como el periodista Camilo Ocaña Civantos y el profesor Menahem Coriat, que durante la guerra civil ocupó un alto cargo en el Gobierno de la República. El que fuera presidente del PSOE en Ceuta y jefe de telégrafos, Rafael  Jiménez Cazorla, el empresario Antonio Muñoz González y el presidente de la sociedad cultural Septa y  miembro destacado de Izquierda Republicana, perito de aduanas, Juan Rueda Lara. Otro ceutí destacado fue Francisco Llano de la Encomienda,  quien el  17 de julio de 1936 ostentaba el cargo de capitán general de la IV Región (Cataluña); meses más tarde fue nombrado jefe del Ejército de la República en la zona  Norte y  al finalizar la guerra civil  se exilió en Francia y después, en 1940, en México, donde desarrolló una gran labor pedagógica en el Ateneo Español, escribiendo dos libros de técnica militar e historia de la contienda española, falleciendo en el exilio en 1963. 

Otro de los exiliados fue el diputado por Ceuta en 1936 y catedrático de derecho, Manuel Martínez Pedroso, quien desde los primeros momentos de la sublevación estuvo en Tánger. En junio de 1937 fue trasladado  a Varsovia como delegado del Gobierno en sustitución  de Ruiz de Funes, promovido a embajador en Bruselas. Al término de la guerra se exilió en México y allí formó parte de la institución  Colegio de México. Fue también profesor de teoría del estado  internacional en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma. Igualmente participó en la declaración de La Habana de profesores universitarios españoles en 1943 y  durante nueve años asesor de la secretaría de relaciones exteriores, colaborando en diversas revistas jurídicas, brillante conferenciante y maestro por excelencia. Murió en la ciudad de México en 1958. 

Ceutíes en los campos nazis
Seguramente fueron muchos los ceutíes que sufrieron el castigo y el horror de los nazis. Pero hasta el día de hoy, documentados sólo tenemos a Eugenio Amador Mayano y a Enrique Mateo. Pese a los años transcurridos la búsqueda de fichas de entradas y deportados es muy laboriosa. Una enorme cantidad de españoles, entre ellos muchos ceutíes, combatientes o no, se tuvieron que marchar de aquella España, en la que no tenían sitio.  Una gran mayoría se instalaron en Francia; pero sobre ellos, poco más de un año después, se precipitó otro conflicto bélico que complicó más su ya de por sí difícil situación: la invasión alemana de Francia. En la ficha de los ceutíes podemos leer Eugenio Amador Mayano, fue deportado el 27 de enero de 1941 al campo de concentración de Matauthasen, nació el 6 de enero de 1906. Tras su detención estuvo en la XI-B Fallingbostel, con el número de prisionero 6835. Fue ejecutado el 13 de marzo de 1942. El otro ceutí Enrique Mateo, nació el 21 de marzo de 1926, ingreso en la prisión de Compiègne, el 2 de julio de 1944, siendo deportado al campo de concentración de Dachau tres días después, tenía el número 77.972, tras el fin de la guerra fue liberado, el 8 de mayo de 1945 se puso fin, con la derrota de la Alemania nazi, a la Segunda Guerra Mundial.  Estos ceutíes, contribuyeron a la defensa de Francia contra la Alemania nazi. La derrota francesa llevó a miles de ellos a caer prisioneros del III Reich; conocieron posteriormente un régimen inhumano que les llevó a la muerte a la mayoría de ellos. A partir de agosto de 1940 llegaron los primeros detenidos españoles a Austria y hasta octubre de 1941 todos los transportes de detenidos españoles se dirigían a Mauthausen.

Ceutíes refugiados en México, Rusia, Orán, Francia, Inglaterra…
Son muchos los ceutíes que tuvieron que salir de su tierra, tras el estallido del golpe militar en julio de 1936, y partieron dejando atrás amigos, vivencias, familiares… En su gran mayori a Mexico, tendriamos que destacar al presidente de aquel país, Lázaro Cárdenas, que se identificó con sus ideales de libertad, soberanía y progreso, humanistas y generosos, y se movió a lo largo de su vida de acuerdo a sus principios. Un hombre congruente consigo mismo, consciente de sus compromisos, que se sabía parte del movimiento social de su pueblo, fue el Presidente de México que encontraron en su nueva tierra los exiliados españoles.

Serian cuantiosas las referencias a los refugiados ceutíes, y limitada esta colaboración, pero si tenemos que destacar, lo realizariasmos con el diplomático ceutí, Clemente Cerdeira Fernández, a quien la sublevación le sorprendió en Tánger por estar allí destinado como primer secretario de la Embajada en la Legación Española, tenía a toda su familia en Ceuta  en la casa que poseían en la playa Benítez. Por sus grandes conocimientos del mundo árabe fue muy presionado por los sublevados para que se les uniera, y en vista de su negativa en más de una ocasión intentaron su secuestro por parte de las tropas sublevadas, y así lo relata el doble jefe de la policía internacional de Tánger,  Edmundo Carleston: 

“… Una noche intentamos secuestrarlo y conducirlo a Tetuán, por lo que fuimos en su busca al  Hotel Maclean donde se alojaba, al llamar a su puerta en lugar de abrirnos al decirle que veníamos a protegerle, se hizo fuerte en ella y la cerró,  y la  forzó por dentro negándose a abrirme.  Después de lo ocurrido, Cerdeira pidió al ministro republicano una vigilancia para su custodia personal”. 

Como consecuencia de dichas amenazas todos sus familiares fueron  incomunicados y puestos bajo vigilancia no sólo la mujer y los tres hijos menores, sino el resto de los familiares de la esposa, los García de la Torre, que también padecieron dicha situación. Todas las propiedades que poseían en Ceuta y en el Protectorado, así como las cuentas bancarias, fueron confiscadas. Mientras tanto, Cerdeira fue destinado como cónsul general a Casablanca, donde permaneció hasta su traslado a Inglaterra al Consulado General de Liverpool, donde, además de sus funciones consulares, ayudó a los refugiados que huían desde Asturias y del País Vasco. Intentó a través de la Cruz Roja Internacional reunirse con su familia, pero sistemáticamente era denegado el visado, falleciendo en la ciudad francesa de Niza un 4 de mayo de 1944.

Doctora Castillo a México
Tras el golpe del 36, la doctora ceutí Antonia Castillo Gómez, recibió un escrito del delegado de Orden Público en diciembre de 1938, donde tras recabar información a la falange local se le acusa de dar una conferencia a las mujeres de los obreros en la Casa del Pueblo de Ceuta. Ella, pese a ser la primera mujer médica en la ciudad y tener un gran prestigio entre los ceutíes, sabe que sus horas como funcionaria están contadas.

Cuando la doctora ceutí Antonia Castillo Gómez, tuvo que salir de Ceuta en 1940, tras ser perseguida, represaliada y expulsada como facultativa municipal, por las autoridades franquistas, emprendió el camino de un exilio no buscado a México. 

En 1945, la doctora Antonia Castillo, prepara su traslado a Méjico. Unos años después viaja a Nueva York siendo una pionera en el estudio del cáncer. Todo son éxitos para la ceutí, pero añoran España y en 1966 emprende viaje de vuelta junto con su marido. A principios de 1971, fallece.

Diana Bermúdez a Rusia 
Cuando la pequeña Diana recorría las calles de Ceuta en aquel verano de 1936, de la mano de sus padres, nada le hacia presagiar que en pocos días cambiaría su vida y la de su familia. Su padre José Luis Bermúdez-Reyna de Madariaga era un reputado capitán aviador. Durante 1933 fue delegado del Gobierno de la República en Ceuta.  Su padre el 15 de agosto de 1936 fue sacado de la fortaleza del monte Hacho y ejecutado.

La madre de Diana se encuentra sola con cuatro hijos, intentó por todos los medios salir de Ceuta hacia Valencia donde estaba su familia. Consiguen que se realice un intercambio en Tánger, organizado por la Cruz Roja Internacional. Tras llegar a la ciudad internacional embarcarían en el barco que hacia la travesía una vez por semana hacia el sur de Francia y desde allí al pueblo valenciano de Russafa. Cuando todo parecía tener una cierta normalidad, una mañana quedó marcada en la memoria de la pequeña Diana, apenas tenia cuatro años: . Sus dos hermanos, José Luis y Flavio, fueron enviados a la URSS en la madrugada del 13 de junio de 1937.

Catedrático Luis Abad ... Orán, México 
El profesor de filosofía del Instituto  Hispano-Marroquí, Luis Abad Carretero, pudo salir de Ceuta, antes de ser detenido, se exilió en Orán, donde pasó numerosas penurias. Posteriormente a Francia y México, donde llegó en 1940. Tras la Guerra Civil logro escapar de España, en un barco repleto de refugiados que le llevó desde Alicante a la costa argelina, para ser internado a continuación en el campo de concentración de Bogharí.

En Orán, sobrevivió diez años dando clases de español, ingles y matemáticas a alumnos de bachillerato, y gracias a la venta de algunos cuadros pudo salir adelante. Cuando hacia 1950 Luis Abad abandona Orán se dirige a Paris, donde va a permanecer casi cuatro años más. Allí da clases de español, entre otros trabajos como profesor. En 1953 Abad deja Paris rumbo a la capital azteca.

Finalmente, transcurrido 18 años, se reencuentra con su esposa, Antonia Castillo, junto a la que sólo había convivido seis meses después de su boda. Por fin, los dos están juntos en Méjico, Luis Abad, participa en proyectos del Colegio de Méjico, y en 1956 es nombrado profesor titular de la cátedra de Psicología de la Universidad Nacional Autónoma, y publica varios libros y en las más prestigiosas revistas mejicanas.

Fue uno de los iniciadores del Ateneo Español, donde tantos ilustres escritores e intelectuales republicanos  españoles se dieron cita. Sus escritos están presentes en los prestigiosos Cuadernos Americanos, destacando la publicación de varios libros de filosofía.
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PARADA DE AUTOBUS CEUTA

Loli Gonzalez Lebron