0

Fortaleza del Hacho - Lo que silencia sus muros

El Faro Digital.es - Francisco Sánchez Montoya 5/10/14
(Fragmento referido a la Guerra Civil)
En 1936 se planeó asaltar el Hacho
Otro de los sucesos que guardan la historia de la Fortaleza del Monte Hacho, fue la planificación de un asalto a sus dependencias y liberar a los presos que fueron detenidos tras el golpe de 1936, sus celdas se llenaron de políticos, sindicalistas y militares que están contra la sublevación.

Tras leer un voluminoso consejo de guerra, he tenido acceso, a uno de los sucesos más ignorados en Ceuta. Consabido es que la tropa, en gran número, estaba contra el golpe, varios soldados de artillería y automovilismo intentaron abortar la sublevación. La fecha elegida para el asalto estaría en torno al 15 de agosto de 1936. Los jefes de este complot, eran el cabo de automovilismo Julián del Barrio y el soldado Urbano Bautista, su disconformidad con sus jefes fue evidente, en un primer momento intentaron concienciar a sus compañeros y realizaron dos tipos de octavillas escritas a mano, una contra sus jefes y la otra dirigida al pueblo de Ceuta, tal y como se refleja en el consejo de guerra.

Otro de los implicados el joven soldado Jesús López trabajaba en las oficinas de automovilismo y fue el encargado de realizar algunas copias en máquina de escribir. Tras tener, realizadas numerosas octavillas se las entregaron al soldado ceutí Manuel Sevilla, de 19 años y vecino de la popular barriada del Sardinero, antes de ser fusilado explicó en el consejo de guerra como se hizo la entrega: “… Si entregué unas octavillas al soldado de artillería que estaba de centinela en el muelle de la Puntilla. El encabezamiento de las octavillas decía: …Soldados, rebelarse contra vuestros jefes, contra el Facio nos tenemos que unir todos».

Una vez que ya han conseguido la adhesión de varios cabos y soldados, organizaron una reunión en la chatarrería del cuartel de automovilismo. A este llamamiento asisten los cabos Julián Del Barrio, Secundido Valdés, los soldados Higinio Guerrero, Regino Oset, José Crespo y Francisco Juan López, y acordaron la planificación del asalto a la fortaleza del Hacho, para liberar a los presos políticos.  El soldado de artillería José María Castillo Ramírez, explicó en el consejo de Guerra cómo se preparó el asalto: «El telefonista de la fortaleza del monte Hacho, Navarro, me dijo que había un complot formado entre soldados de Artillería y Automovilismo para asaltar la Fortaleza y encerrar a los oficiales y liberar a los presos. Me preguntó si conocía algunos soldados que estaban de servicio dentro del Hacho, o al llavero de la “Puerta Ceuta” y si con tres ametralladoras se podía batir a la tropa que allí había. Me encontré con Joaquín Lluch y otros dos y el primero le repitió las mismas cosas que a Navarro, tanto Lluch como los otros dos le daban la razón y decían que la cosa era fácil. El jefe de este complot era el sargento Morales, que le había dicho a Carbonell que todavía no era tiempo de sublevarse, pues había mucha fuerza del Tercio y Regulares. Al salir del Regimiento me encontré con el soldado de automovilismo Viernes quien me dijo si estaba enterado del asalto y que todo estaba preparado para el 15 de agosto».

El encargado de ultimar este asalto fue el soldado de automovilismo José Viernes quien habló con el soldado de artillería Castillo, para pedirle la posibilidad de coger tres ametralladoras de su cuartel. Otro de los implicados, el artillero Juan Persiva, habló con el soldado destinado en la fortaleza Juan Costa Jiménez, para que hiciera propaganda dentro de las dependencias del Hacho, y no les disparasen cuando vayan a tomarlo. Contactaron con los paisanos, Salvador Peña Guerrero, Tomas Aguilar Rodríguez, Pedro Clavijo Rodríguez y Salvador Gutiérrez.

Cuando faltan pocos días para el asalto, las octavillas llegan a manos de sus jefes. En pocas horas todos son detenidos. El 19 de agosto en el Cuartel de Artillería situado en la Plaza de África, bajo la presidencia del Teniente Coronel Peris Vargas se celebró el consejo de guerra, los miembros del tribunal son implacables y tras varias horas se dictaminó condenar a la pena de muerte a los cabos de automovilismo Julián del Barrio, Secundido Valdés y los soldados Urbano Bautista y el joven ceutí Manuel Sevilla García, el soldado de Artillería, José Cortes y los demás a 30 años de cárcel. A las siete de la mañana del 24 de agosto de 1936, fueron trasladados a la playa del Tarajal y fusilados. El sargento de Artillería, también implicado en los preparativos Miguel Hernández Morales, fue fusilado en el mismo lugar el 30 de septiembre de 1936.
0

ENTREGA DE BANDERA A REGULARES

MÁS SOBRE REGULARES AQUÍ
REGULARES 1913

0

Cuando los ingleses nos quisieron cambiar Gibraltar por Ceuta

https://blogs.publico.es
En 1917, mientras la mayor parte de Europa ardía en la hoguera de la I Guerra Mundial, los británicos consideraron seriamente ceder su más amado pedruscocambio de hacerse con la ciudad de Ceuta. ¿El motivo? Aparentemente, ganarse a España como aliado contra el kaiser Guillermo II. Y es que la posibilidad de atraer a la España neutral a la guerra contra Alemania, junto con las limitaciones militares de Gibraltar, hizo que una comisión británica sobre las variaciones territoriales de posguerra evaluase seriamente la permuta de Gibraltar por Ceuta, la otra columna de Hércules.
Y es, ya antes de que la guerra mundial estallase la Comisión de Defensa Imperialhabía afirmado que Gibraltar era militarmente indefendible. En pleno 1917, con el auge de los zeppelines y los aviones de bombardeo, la caliza y la pizarra de que está compuesto el Peñón parecían muy vulnerables a las poderosas bombas y proyectiles del siglo XX.
Ante las preocupaciones surgidas, se creó una pequeña comisión formada por representantes del Almirantazgo, la Oficina de Guerra y la Oficina del Exterior, para examinar la cuestión de Gibraltar.
¿Aceptamos Gibraltar como animal de compañía?
El embajador español en Londres había insinuado que España podría aceptar declarar la guerra a las Potencias Centrales si se le cedían Gibraltar y Tánger y se le daba “libertad de acción en Portugal”, Además, Primo de Rivera, entonces gobernador militar del Campo de Gibraltar, había sugerido francamente en un discurso la permuta de Gibraltar por Ceuta, tal y como explica Bullit Lowry en ‘El indefendible Peñón: Inglaterra y la permuta de Gibraltar por Ceuta, de 1917 a 1919′.
España, de hecho tenía buenas razones para aprobar tal permuta, no sólo por su reivindicación histórica de Gibraltar, sino también como forma de liberarse de la insurrección en Marruecos, que hacía difícil guarnecer Ceuta. Pero los africanistas, como comentó hace años en una ponencia Carlos Rontomé, profesor de Ciencias Políticas y Sociología de la UNED,  estaban en contra.
“Francisco Franco, a la postre dictador de España, mantuvo disputas con Primo de Rivera, llegando incluso a amenazar con la rebelión”
¿Caballas o Llanitos?
Gibraltar era pequeño, con medios limitados, en particular, aeródromos, y toda una bicoca para la artillería española, que podía hacer fuego contra él casi a quemarropa. El puerto, aunque guarecía del reinante viento del Este, tenía sólo 123 hectáreas de fondeadero, poca cosa en tiempos de guerra. Ceuta, en cambio tras los trabajos necesarios, podía albergar un puerto y un aeródromo superiores a los de Gibraltar. En cuanto a cuestiones de política internacional, la Oficina de Exteriores británica hizo circular un memorándum sobre si sería útil para Inglaterra que España entrase en la guerra contra las Potencias Centrales(Alemania, Austria-Hungría, Imperio Otomano y Bulgaria). Concluía que si Inglaterra y sus aliados ganaban la guerra, España entraría forzosamente en su esfera de influencia y que, por el momento, serviría más a los intereses ingleses la neutralidad de España. Además, se esperaba que los franceses no se tomasen bien la instalación de una base británica al norte de  Marruecos.
El Almirantazgo británico en otro informe, insistía en la protección que ofrecía Gibraltar contra el levante, que soplaba “ciento sesenta y seis días al año”. Según la Marina, ningún puerto africano ofrecía semejante protección y “ningún puerto que pueda construirse nunca en Ceuta o en sus proximidades puede representar un fondeadero tan bueno como Gibraltar”.
Muelles de Gibraltar, 1917.
¡Ceuta, inglesa!
Sin embargo, el director de Operaciones Militares de la Oficina de Guerra, general P. P. de B. Radcliffe, trataba extensamente de Gibraltar en un documento sobre la futura política militar inglesa que terminó el 19 de noviembre de 1918, poco después del armisticio con Alemania. Sin más explicaciones, Radclifferecomendaba cambiar Gibraltar por Ceuta u otro puerto norteafricano.
¿Por qué Radcliffe prefería que la bandera de la Union Jack ondease sobre el monte Hacho antes que en el Peñón? Argumentaba que Inglaterra utilizaba Gibraltar para fines navales: como estación de aprovisionamiento, como puerto y como base para el dominio del Estrecho. Según su criterio, estos fines podían conseguirse  también en Ceuta, que además no podía ser bombardeada por artillería tan fácilmente como el Peñón. Y, más importante, mientras Inglaterra tuviese el dominio del mar, sería más difícil que alguna potencia enemiga transportase las tropas y los aprovisionamientos necesarios para montar una operación terrestre contra una fortaleza africana que contra Gibraltar. “Si España es hostil, el puerto de Gibraltar es indefendible. Una base en Ceuta, ocupando un campo extenso a su alrededor, será siempre más defendible que Gibraltar”.
Otra institución militar británica que mostró su preferencia por Ceuta fue el Ministerio del Aire. Su responsable afirmo que el Peñón, por su poca extensión, era especialmente vulnerable a un ataque aéreo y tenía pocas ventajas para crear bases de aviación en comparación con Ceuta.
Ceuta a principios del siglo XX.
Se acabó la discusión…
Arthur Balfour, Ministro de Asuntos Exteriores, consideró que tal intercambio sólo estaría justificado si los asesores militares y navales estuvieran totalmente de acuerdo. Temeroso durante un tiempo de que España siguiese los pasos de Rusia (en cuyo caso, controlar Ceuta sería más interesante), una vez calmados los temores sobre la posibilidad de una revolución en nuestro país, se negó a presentar el tema en la Conferencia de Paz de París. El propósito de la reunión internacional en la capital francesa era establecer los términos de la paz después de la Primera Guerra Mundial.
Un último coletazo
Para junio de 1926 la idea había sido bien abandonada por los ingleses, pero entonces España la adoptó de forma independiente. Sir Austen Chamberlaininformó entonces al gobierno de su Graciosa Majestad que el rey Alfonso XIII le planteó a un agregado militar su deseo de un intercambio de Gibraltar por Ceuta, y el de que Tánger fuera entregada a España. Sir Austen, según Gibraltar Chronicle,  declaró que “ninguna de las dos propuestas era viable”.
Jaime Noguera escribió la novela (en la que sale Gibraltar) España: Guerra Zombi‘.
Síguenos en Facetrambotic y en Twitterbotic!
En otro orden de cosas:
0

Lápida dedicada a Vasco Fernández de Ataide. Está en el Museo Municipal del Revellín

Lápida dedicada a Vasco Fernández de Ataide. Está en el Museo Municipal del Revellín
0

GUARDIA MORA EN CEUTA

0

calle Jaudenes, enfrente del Mercado y parada de Bus

 calle Jaudenes, enfrente del Mercado y parada de Bus. Al fondo se puede vel "El Puente" y el puerto.
0

Almo califado Ceuta


Sebta Moneda De Plata Cuadrado MUWAHHID dirham 1.53g
0

TERCIO DE EXTRANJEROS- fuente: vadehistoria.com

fuente: vadehistoria.com

Siendo Ministro de la Guerra José Villalba fue creada la Legión por Real Decreto de 28 de enero de 1920 (aunque se considera como fecha de fundación la del alistamiento del primer legionario el 20 de septiembre de 1920), el nombre que recibe es el de Tercio de Extranjeros. El nombre de Tercio es rescatado de la denominación que en el siglo XVI se daba a las unidades tácticas del ejercito de Flandes, compuestas por tres grupos: piqueros, ballesteros y arcabuceros. José Millán Astray (1879-1954) fue, con el apoyo del alto comisario de Marruecos, el general Dámaso Berenguer, el encargado de articular este nuevo cuerpo, y su primer comandante. Las características de este nuevo cuerpo eran calcadas a las que ya tenía la Legión Extranjera Francesa, el historiador Paul Preston escribe: "[El Estado Mayor] envió a Millán a Argelia para estudiar la estructura y las tácticas de la Legión Extranjera francesa. A su regreso se publicó una real orden que aprobaba la creación de una unidad de voluntarios extranjeros." , su fiereza, preparación y capacidad debía ser el contrapunto a las unidades de reemplazo, menos capacitadas para el combate. . La Legión encuadraba a los nacionales y extranjeros, al modo de su hermana mayor francesa, que voluntariamente se ofrecían para luchar en Marruecos
El 4 de septiembre de 1920 una Real Orden establecerá las plantillas iniciales, en un principio el Tercio de Extranjeros constaba de: una Plana Mayor de Mando y Administrativa e Instrucción y tres Banderas (batallones) que disponían cada una de Plana Mayor, dos compañía de fusiles y otra de ametralladoras. Se declara que el nuevo cuerpo: "[...] se empleará tácticamente en primera línea y en todos los servicios de paz y guerra sin otro límite que el de su utilidad militar". En los años posteriores a la Primera Guerra Mundial no hubo demasiados problemas para reclutar legionarios, en Europa, por entonces, sobraban los aventureros ávidos de nuevas sensaciones. Paul Preston describe así a los nuevos legionarios: "[...] los primeros doscientos alistados, una variopinta pandilla de malhechores, inadaptados y marginados, algunos duros e implacables, otros simplemente patéticos"....MÁS
0

FELIZ 2022 BLOGCEUTA